ESPAÑA
Indignación y filtraciones en el juicio a ‘La Manada’
La celebración a puerta cerrada obedece a la repercusión social y mediática del caso.

Protesta en Madrid por la violación en San Fermín. BALLESTEROS
Pablo Ojer | Pamplona
Ni el guionista más osado firmaría una película así. Momento álgido al inicio del juicio con la declaración de la víctima. Desarrollo cronológico de los hechos: la declaración de policías y testigos y punto culminante al final del juicio con la declaración de los cinco acusados. Pero no se trata de una película judicial, sino que es real como la vida misma. No son dos horas de intriga y emoción, sino que se trata de juzgar la presunta violación colectiva de una joven y el quebranto de su vida por ‘La Manada’, un grupo de jóvenes cuyas acciones les puede llevar a la cárcel por un periodo de hasta 25 años. Dada la repercusión social y mediática, el juicio por la presunta violación en Pamplona de una joven madrileña la noche del 6 al 7 de julio de 2016, la sentencia que se dicte puede marcar antes y un después.
Sin embargo, la decisión de la Sala Segunda de la Audiencia de Navarra de juzgarlo a puerta cerrada, complica sobremanera el flujo y la obtención de información veraz y contrastada sobre lo que sucede en el interior de la sala 102, la Sala de Vistas durante «el juicio más mediático del año en España», como se ha calificaco con reiteración. Una causa cuyo silencio impuesto se ha convertido en clamor social.
Según es costumbre de esta sala, donde se celebran los juicios por delitos de agresión sexual, si una de las partes solicita que la vista se celebre a puerta cerrada, como es el caso, se admite que no haya ni publico ni periodistas presentes durante las sesiones. Como quiera que otros juicios de este tipo no son tan mediáticos, no se da en ellos la exigencia social de información que se demanda en Pamplona.
Filtraciones
A pesar de las peculiaridades del caso, la Sala Segunda decidió no variar las medidas que aplica con todos los juicios que celebra. Esto ha provocado una ola de indignación y el clamor y la condena de muchos colectivos. También que a lo largo de la semana las filtraciones interesadas de las distintas partes hayan corrido como la pólvora. Pero también es cierto que gracias a esas filtraciones se puede hacer una composición más o menos aproximada de lo que ha sucedido en la Sala de Vistas. De ahí que se sepa que la víctima, que declaró el martes, estuvo casi cuatro horas respondiendo a todas las preguntas de las partes. La joven reconoció que en ningún momento dijo «no» cuando los cinco acusados abusaban presuntamente de ella. Explicó que se debió a que entró en estado de shock, sin capacidad de reaccionar en ningún momento, por lo que optó por cerrar los ojos y desear que todo terminara cuanto antes. También reconoció que los jóvenes no emplearon la fuerza para introducirla en el portal donde se produjo la supuesta violación colectiva, aunque sí la agarraron. Ella consideró que «íbamos a fumar unos petas».
El resto de intervenciones en el juicio corrieron a cargo de policías y testigos.