Catalá denuncia ataques a domicilios de jueces y fiscales

El ministro de Justicia, Rafael Catalá. JUAN CARLOS HIDALGO
El ministro de Justicia denunció ayer en el Congreso los episodios de tensión que estarían padeciendo jueces y fiscales en Cataluña a cuenta del desafío secesionista. Rafael Catalá defendió que las instituciones han estado a la altura de la crisis catalana e instó al independentismo a poner el foco en «las pintadas y los escraches» a servidores públicos. «Me da la impresión de que algunos no quieren vivir en democracia, no quieren vivir en libertad, viven cómodamente en una sociedad que amenaza, que coacciona y limita los derechos de los discrepantes, y eso sí que es una anomalía democrática», censuró en sede parlamentaria.
Según explicó el titular de Justicia, algunos de los ataques habrían consistido en cortes del suministro eléctrico en domicilios particulares y, aunque Rafael Catalá no aportó datos concretos, sí recogió que el fin de semana se registró un incidente de estas características. «Ha habido atentados —incidió— contra el patrimonio personal y familiar de jueces y de fiscales».
Podría ser el caso de la fiscal jefe de Barcelona, Ana María Magaldi, que cuenta con una segunda residencia en una localidad del Pirineo. Según se hacía eco ayer la agencia Efe, unos desconocidos entraron hace unos días en la vivienda causando daños fundamentalmente en el sistema de calefacción y el circuito de televisión, por lo que se investiga si el ataque pudo estar vinculado con la posición que ha mantenido el Ministerio Público en el proceso separatista.
La denuncia del ministro se produce, además, después de que el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Jesús María Barrientos, revelara el martes que jueces destinados en este territorio están empezando a plantearse su traslado por los acontecimientos de los últimos meses. «No es una tónica general, no es una desbandada, no quiero anticiparme a un escenario que ojalá no se dé», precisó en todo caso.
En este contexto, Catalá apuntó a la responsabilidad de quienes, a su juicio, han alimentado «la confrontación social y el conflicto». «No conozco a ningún constitucionalista que haya ido a amenazar, a coaccionar o a pintar la fachada de ningún independentista. Y sí a muchos independentistas que han hecho escraches a los jueces y pintadas en los comercios y en las viviendas», sentenció.