Puigdemont acusa a Llarena de «usurpar la democracia»
Reprocha al juez del Supremo su veto a la investidura de Jordi Sánchez.

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. ALBERTO FERNÁNDEZ
efe | barcelona
El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont acusó al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena de «usurpar la función que en democracia tiene el Parlament» por impedir que el candidato a president de JxCat, Jordi Sànchez, encarcelado en Estremera, pueda ser investido el lunes. Puigdemont intervenido telemáticamente en la reunión de trabajo que los candidatos y diputados del PDeCAT han celebrado en Vilafranca del Penedès (Barcelona), después de que el juez Llarena denegara ayer tanto la libertad solicitada por Sànchez como el permiso para poder asistir al pleno del próximo día 12, que finalmente fue suspendido.
«¿De qué han servido las elecciones si el juez ha decidido? ¿Por qué un único juez, que no ha votado nadie, puede determinar si un diputado, que tiene todos sus derechos, puede ser o no presidente?», se ha preguntado el expresidente catalán. «Un juez -ha proseguido Puigdemont- que usurpa la función que en democracia tiene el Parlament», para preguntar de nuevo: «¿Es más importante un juez que más de dos millones de catalanes».
Ha interpelado también a las autoridades europeas al interrogarse «¿cuánto durará esto en Europa?» y ha reclamado «una respuesta política».
Tras conocerse la decisión del juez, el presidente del Parlament, Roger Torrent, anunció a última hora de ayer su decisión de aplazar el pleno de investidura, a la espera de que se resuelvan las medidas cautelares que Jordi Sànchez pedirá el lunes ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.
Por otra parte Puigdemont reclamó ayer al independentismo que camine junto y sin fisuras. «Es el momento de insistir y de recordar que Cataluña vive un momento histórico, que no queremos volver al autonomismo trasnochado. Esto nos sitúa en un escenario de enorme trascendencia y no se puede superar sin unidad y generosidad. Lo hemos de exigir y reclamar a los otros», ha sentenciado.
Puigdemont subrayó que han iniciado «una larga marcha cívica, pacífica y paciente hacia la libertad nacional» que, aunque pedirá «ritmos diferentes», «solo se puede hacer adelante, sin retroceder».
Junts per Cataluña (JxCAT) nació «con la idea de unidad», según su candidato, y no puede perder de vista «la conexión entre política, instituciones y ciudadanía», por lo que ha abogado por articular este movimiento «apelando a la unidad» que cree que le piden «la gente y el momento histórico».
JxCAT es «una herramienta nueva» en la que hay muchas esperanzas depositadas porque no es tan solo «un grupo parlamentario o una candidatura electoral para un momento determinado», reflexionó Puigdemont.