CASO NÓOS
Urdangarín pide ser absuelto y denuncia que ya ha sido condenado por la sociedad
Su abogado defiende en el Supremo que aunque su «vinculación» con la Casa Real hubiera servido para obtener contratos eso no sería delito.

Urdangarín en una imagen de archivo llegando a la Audiencia de Palma. CLADERA
MELCHOR SÁIZ-PARDO | MADRID
Iñaki Urdangarín y su abogado siguen convencidos de su total inocencia y ayer en el Supremo su letrado, Mario Pascual Vives, criticó además a «parte de la sociedad» y a algunos medios de comunicación por haberle «condenado» mucho antes del juicio en el que se le impusieron seis años y tres meses de cárcel. En la vista por los recursos contra el fallo de la Audiencia Provincial del Palma por el ‘caso Nóos’, la defensa insistió en que su cliente no delinquió. Ni siquiera en el caso de que su «vinculación» con la Casa Real fuera la que le hubiera abierto las puertas a contratar a las administraciones públicas. «Pido la absolución, fijense, del señor Urdangarín, que ya ha sido condenado por determinada parte de la sociedad y por determinados medios de comunicación», se quejó Pascual Vives. En una exposición muy técnica, el letrado negó punto por punto los delitos por los que la Audiencia Provincial de Palma condenó a Urdangarin: dos delitos fiscales, prevaricación, malversación, fraude y tráfico de influencias. En síntesis, sostuvo que los foros Valencia Summits e Illes Baleares Forum por los que Nóos se embolsó cinco millones de euros de fondos públicos entre 2004 y 2006 fueron, en realidad, una ruina para Urdangarin y su socio Diego Torres porque supusieron un «déficit económico» para Nóos. «Se ha perdido dinero en la práctica totalidad de los foros», abundó por su parte Manuel González-Peeters, letrado de Torres (condenado por la Audiencia de Palma a ocho años y seis meses) y que también clamó por la inocencia total de su cliente.
Sin beneficio alguno, Vives defendió que no pudo cometer los dos delitos fiscales. Criticó con dureza los cálculos sobre los dos fraudes, al tiempo que insistió en que no hubo prevaricación o malversación porque las adjudicaciones a dedo a Nóos de los eventos de Valencia y Palma no debía someterse a concurso público puesto que solo el instituto Nóos podía realizarlos por sus conocimientos técnicos y su exclusividad. Fueron una simple «esponsorización». Y en cualquier caso, los servicios se prestaron a «satisfacción» de las entidades contratantes.
Vives también se esforzó en quitar peso a la acusación de que el marido de la infanta Cristina usó su cercanía con la Zarzuela para hacer negocios. «La vinculación del señor Urdangarin con la Familia Real, si hubiera ayudado al instituto Nóos a conseguir contratos, se trataría en tal caso de una influencia impune por atípica y menos aún que mereciera reproche penal», apuntó el letrado.
«Motor» de la corrupción
La versión del Ministerio Público, que pidió que la pena de Urdangarín pase de seis a diez años, fue bien diferente. La Fiscalía lanzó todo su arsenal para intentar que el Tribunal Supremo aumente, o al menos no rebaje, las penas de los dos cabecillas de Nóos. «Iñaki Urdangarín y Diego Torres han constituido el motor de toda la secuencia delictual. De ellos partió la iniciativa y de ellos partió la corrupción de los funcionarios públicos», denunció la fiscal, María Angeles Garrido.
Además, insistió en reclamar mayor dureza para los dirigentes del Instituto Nóos porque eran totalmente conscientes de que las convenciones de Illes Baleares Forum y Valencia Summits que consiguieron de las administraciones vulneraban la «competencia de libre mercado».