Puigdemont se guarda la carta del adelanto electoral
Carles Puigdemont no ha dicho su última palabra con la imposición de su candidato, se guarda la carta del adelanto electoral a partir del 27 de octubre. Está decidido a mantener el pulso con el Estado, léase con el Gobierno de Mariano Rajoy y con el Tribunal Supremo de Pablo Llarena, porque no tiene nada que perder. Sabe, según declaró al diario británico The Times , que si la independencia de Cataluña no cristaliza le aguardan «décadas de cárcel» si regresa a España o «muchos años en el exilio».
Mariano Rajoy convocó las últimas elecciones catalanas el pasado 27 de octubre y a partir de ese mismo día de este año el presidente de la Generalitat podrá hacer lo propio. Ese escenario, apuntan en JxCat, es el que más atrae a Puigdemont, que no esconde que el candidato vicario las convocará a partir de esa fecha «si el Gobierno español sigue con la persecución». Lo dijo ayer mismo en declaraciones al diario italiano La Stampa y Torra lo refrendó en su discurso en el debate de investidura.
En los planes del expresidente no tiene cabida que dentro de pocas semanas es probable que esté inhabilitado para cargo público por su procesamiento en la causa del ‘procés’ que se instruye en el Supremo o que la justicia alemana haya dictaminado su entrega a España con el consiguiente ingreso en prisión. El objetivo, ha reconocido él mismo en las reuniones con sus diputados en Bruselas y Berlín, es alargar el enfrentamiento con el Estado para que desista y negocie.