El cambio de Gobierno resucita la memoria histórica
El cambio de Gobierno ha revitalizado una memoria histórica que durante la estancia de Mariano Rajoy en la Moncloa languideció en el fondo de un cajón por la falta de fondos públicos.
Con el comienzo de la legislatura y la minoría del PP en el Congreso, las fuerzas de izquierda se lanzaron por separado a una carrera para reformar la ley aprobada en 2007 por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, que desde un primer momento ha presentado profundas lagunas a la hora de su aplicación.
Si el Gobierno cumple con la propuesta que llevó al Congreso el PSOE el pasado diciembre, la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos será solo el primer paso de una largo recorrido.
Los socialistas defienden la ilegalización de las asociaciones que exalten al franquismo, la asunción por parte del Estado de la búsqueda de los desaparecidos, la nulidad de las resoluciones judiciales de los tribunales de excepción franquistas o la compensación a quienes sufrieron incautaciones y sanciones económicas entre 1936 y 1945.
El 29 de junio IU registró en la Cámara baja una proposición de ley que va más allá de la reforma planteada por el PSOE. La formación liderada por Alberto Garzón aboga por trasladar también los restos de José Antonio Primo de Rivera fuera del Valle de los Caídos, mientras los socialistas se conforman con llevar sus restos a un lugar no preeminente del mausoleo franquista al ser el fundador de Falange una víctima más de la Guerra Civil.