Gran impulso a las renovables
Para cumplir todos estos retos la ley prevé dar un fortísimo impulso a la producción y prioridad de uso de las energías renovables, de las que se deberán instalar un mínimo de 3.000 nuevos megavatios de potencia cada año entre 2020 y 2030.
La norma no fija el calendario para el cierre paulatino de las centrales nucleares y de las térmicas de carbón, llamadas a desaparecer. Las fechas y condiciones para esta liquidación que se recogerán en el Plan Nacional de Energía y Clima que se prevé aprobar el mes que viene.
Con el propósito de alcanzar los objetivos de eficiencia energética, las administraciones públicas fomentarán y ayudarán a la rehabilitación de edificios, que tienen que estar libres de emisiones de CO2 en 2050. Deberán garantizar que este tipo de rehabilitación se acomete al menos en 100.000 viviendas anuales.