Los catalanes prefieren profundizar más en el Estatut antes que la independencia
CRISTIAN REINO | BARCELONA
«Un nuevo Estatuto no lo pide nadie. Es pantalla pasada». El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, rechazó esta semana, aunque ya lo había hecho antes, de manera categórica la propuesta de reforma estatutaria que le ofrece el presidente del Gobierno y que desgranará en su comparecencia en el debate monográfico sobre Cataluña del 12 de diciembre. No solo Torra y Carles Puigdemont creen que la vía estatutaria es «pantalla pasada», también Pablo Iglesias. Pero diferentes encuestas recientes desmienten esta teoría de los líderes del independentismo y hasta de Podemos.
De los últimos barómetros del CEO (instituto demoscópico que depende de la Generalitat) pueden extraerse lecturas que apuntan a que la vía de la profundización del autogobierno aún tiene recorrido. El 62% de los catalanes creen que Cataluña tiene un nivel de autonomía insuficiente. ¿Y qué debería ser Cataluña? El 38% considera que un Estado independiente, el 22% apuesta por un Estado dentro de una España federal, el 25% defiende la comunidad autónoma y el 7% se decanta por una región de España. En esta misma pregunta, en noviembre de 2013, que marca el punto álgido para el secesionismo según la serie histórica que recoge el CEO, el 48% abogaba por la independencia, frente al 21% la vía federal, el 18 la autonómica y el 5% la regional. Incluso entre los votantes independentistas, el 15% del electorado de Junts per Catalunya y de Esquerra aceptaría la reforma federal.
El CIS de octubre ofrecía resultados similares al CEO. El 24% de la población catalana está satisfecha con el Estado de las Autonomías, el 22% querría un Estado con comunidades con más autonomía y el 38% un país en el que las comunidades puedan convertirse en independientes. La suma del Estado autonomías como ahora y del Estado con las comunidades con más autonomía es del 46,7%, superior a los que optan claramente por la vía secesionista.