EN LA SEDE DE CIUDADANOS EN LEÓN
Justo Fernández trabajará «por León y por España»
El nuevo diputado nacional agradece «el gran trabajo» de su partido.

Los militantes felicitan al nuevo diputado nacional a su llegada al hotel de celebración de la fiesta electoral. FERNANDO OTERO
Justo Fernández, diputado nacional por Ciudadanos merced a los resultados de anoche, prometió que a partir de ahora trabajará «por León y por España» y aseguró que, en cierta medida, estaba seguro de que conseguiría su acta de diputado.
Ciudadanos vuelve al Congreso de los Diputados, después de la experiencia del año 2015, cuando Enrique Bueno alcanzó su acta para ocupar plaza en el Congreso de los Diputados y la perdió seis meses después por la sangría poblacional, que redujo a cuatro la cifra de diputados provinciales en las siguientes elecciones, la que puso fin a una legislatura especialmente corta.
«Estoy cansado pero encantado, como no podía ser de otra manera. Tengo mucha responsabilidad pero estoy muy agradecido a todos los leoneses y a toda esta gente que está aquí, que han hecho un trabajo encomiable estos quince días y durante todo el año. Feliz, estoy feliz», dijo en sus primeras declaraciones.
LAS CLAVES
«Creo que la clave ha sido el trabajo que hemos hecho en el grupo municipal, como en las Cortes como a nivel nacional», aseguró a la hora de justificar el éxito de su partido. «Todo influye y el resultado ha sido espectacular, con más de 50.000 votos en la provincia de León».
Era optimista Justo Fernández, y en parte esperaba el resultado: «Estábamos dándolo todo y convencidos de que íbamos a lograr un buen resultado. Sí era esperado. ¿Por qué íbamos a decir que no?», aseguró.
A partir de ahora «habrá que intentar hacer lo que podamos con esta tierra. Vamos a ver qué pasa con los pactos. Los objetivos son los de intentar que León y España mejoren y ver qué podemos hacer. Haremos todo lo posible».
Hasta cinco minutos después de la medianoche, no hubo ni rastro por los alrededores del hotel del nuevo diputado nacional. Fernández había sido elegido para ser apoderado de una de las mesas de un colegio electoral y el recuento de los senadores demoró su presencia en público notablemente. Por las redes sociales circuló una foto suya tomando unas cervezas en un establecimiento hostelero de la capital.
HASTA LA MEDIANOCHE
Al filo de la medianoche, las cadenas nacionales de televisión anunciaban que la comparecencia de Albert Rivera ante su público se retrasaría todavía unos minutos. Instantes antes, se había eliminado el sonido de la televisión que ofrecía información de la noche electoral en la sala y se sustituyó por la sintonía corporativa del partido.
«Os prometo que vamos a gobernar en España más pronto que tarde», aseguró el líder nacional del grupo orange desde la pantalla. Justo en ese momento apareció en escena el nuevo diputado por León. Dio por momentos la sensación de que la concurrencia de la formación naranja estaba jugando otra guerra bien diferente a la que se libraba a escala nacional. Que si el partido se había colocado en segunda posición en San Andrés del Rabanedo. Que si triunfo en Villabalter. Que si un aumento importantísimo de la proporción en la hipotética escala de las elecciones autonómicas a las Cortes de Castilla y León… Todo fue un clamor y un fervor naranja creciente, que llevó a los militantes a pasar de ser apenas media docena a las ocho de la tarde a un grupo bien nutrido después de la media noche. El amanecer dibuja hoy un nuevo panorama. Y no solo climatológico.