Sánchez da a Iceta la presidencia del Senado en un gesto de mano tendida a Cataluña
Es un ferviente defensor de la vía dialogada con los separatistas, con carisma y una persona leal a Pedro Sánchez .
El líder del PSC, Miquel Iceta, durante el pleno del Parlamento catalán pocos días antes de las pasadas elecciones. DALMAU
roger mateos | barcelona
A 48 horas para la campaña electoral de las autonómicas y municipales, el presidente del Gobierno en funciones y líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha sorprendido con su apuesta por el catalán Miquel Iceta como presidente del Senado, para potenciar la representación territorial de la cámara, según fuentes socialistas.
Con su decisión, Sánchez hace un guiño al diálogo en Cataluña y se desmarca aún más de la aplicación del artículo 155 del que sigue haciendo caballo de batalla el líder de Cs, Albert Rivera.
El primero en manifestar su inquietud, sin embargo, ha sido el presidente del PP, Pablo Casado: «Si el presidente del Senado, que tiene que aplicar el artículo 155, es el que ha dicho que habrá una consulta sobre independencia en Cataluña en diez años, me deja muy preocupado», ha dicho.
Iceta, que accederá al Senado por designación autonómica, tiene pensado compatibilizar por ahora la presidencia de esa cámara con su escaño en el Parlament y con sus cargos de primer secretario de los socialistas catalanes y presidente del grupo parlamentario socialista, dada la «incertidumbre» política en Cataluña, según fuentes del PSC.
La mayoría absoluta de los socialistas en el Senado tras los comicios del 28 de abril garantiza la elección de Iceta en la sesión constitutiva de la Cámara Alta el 21 de mayo, mientras que en el Congreso continúan los contactos para acordar la composición de una Mesa «progresista», en la que los de Sánchez no prevén dar cabida a ERC ni el PNV.
El líder del PSC, Miquel Iceta, tiene pensado compatibilizar por ahora su escaño en el Parlament, dada la «incertidumbre» política en Cataluña, con la presidencia del Senado, a la que previsiblemente accederá después de que se constituya la Cámara Alta el 21 de mayo.
Fuentes del PSC han asegurado que el primer secretario del partido y presidente del grupo socialista en el Parlament no tiene previsto renunciar de momento a ninguno de sus cargos. Según las fuentes consultadas, «dada la incertidumbre» política en Cataluña, Iceta por ahora «no piensa renunciar a nada».
Este mediodía se ha conocido que Iceta ha aceptado la propuesta del líder del PSOE Pedro Sánchez para presidir el Senado, donde los socialistas cuentan con mayoría absoluta tras las elecciones del 28 de abril.
Aunque por ahora no está previsto que el líder del PSC abandone el Parlament, fuentes socialistas coinciden en señalar que si dentro de un tiempo renunciara, se perfilaría como un relevo natural al frente del grupo parlamentario su número dos en la Cámara catalana, la portavoz Eva Granados.
Sin embargo, las mismas fuentes apuntan que sí habría que abrir un debate en caso de que hubiera que escoger a otro candidato para unas elecciones en Cataluña, ya que dentro del partido no existe un consenso sobre quién debería coger el testigo de Iceta para aspirar a presidir la Generalitat de Cataluña.
Equilibrista, partidario del diálogo para desactivar el conflicto catalán, defensor a contracorriente de los grises de la tercera vía en tiempos de blanco o negro y «barón» leal a Pedro Sánchez, Miquel Iceta ha tirado de carisma y astucia para mantener a flote el PSC en una última década complicada.
Después de ejercer durante años de «fontanero» del partido a la sombra de los dos presidentes de la Generalitat socialistas, Pasqual Maragall y José Montilla, Iceta asumió las riendas del PSC en julio de 2014, cuando fue elegido primer secretario. Eran momentos endiablados para los socialistas catalanes, en plena travesía del desierto de la oposición tras el regreso de CiU a la Generalitat y en vísperas de la aceleración soberanista que supuso la consulta del 9N impulsada por el Govern de Artur Mas.
El PSC sufrió en carne propia la sacudida del tablero político provocada por el «procés»: pérdida progresiva de apoyos electorales -a derecha e izquierda, soberanismo o hacia opciones más vehementes- y escisiones lideradas por dirigentes históricos, sobre todo del ala más catalanista.