Torra reconoció al juez que desobedeció cuando no retiró los lazos amarillos
El presidente de la Generalitat afirmó ante el TSJC que se debe a un mandato de la ciudadanía.
ander azpiroz | madrid
«Sí, desobedecí». El presidente de la Generalitat, Quim Torra, no pudo ser más explícito en su declaración ante un juez del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) el día que compareció como investigado en la causa abierta por su negativa a retirar la pancarta con el lazo amarillo de la fachada del Palau de la Generalitat antes de las elecciones generales.
Torra, que está a un paso de sentarse en el banquillo acusado por un delito de desobediencia, declaró ante el TSJC el pasado 15 de mayo. De ser condenado, podría ser inhabilitado de su cargo de jefe del Ejecutivo catalán, lo que abriría un nuevo frente político en Cataluña pues no está claro quién debería ocupar su cargo, si el vicepresidente Pere Aragonès (ERC) o si habría obligación de convocar elecciones.
El líder nacionalista esgrimió ante el juez el mismo argumento empleado por otros dirigentes secesionistas en sus pleitos judiciales. El propio Torra lo ha expresado en otras ocasiones, cuando ha asegurado que la «democracia está por encima de cualquier ley». Bajo esta premisa, Artur Mas puso las urnas en la consulta del 9 de noviembre de 2014 y bajo este mismo mantra Carles Puigdemont y Oriol Junqueras celebraron, en contra de las advertencias del Tribunal Constitucional y del TSJC, el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017.
«Sí, desobedecí porque yo me debo a un mandato superior de la ciudadanía de defensa de los derechos humanos», afirmó el jefe del Ejecutivo catalán. Desde el inicio del ‘procés’, los responsables políticos del independentismo se han escudado en supuestos mandatos democráticos (ya sea un resultado electoral o la votación en las consultas) para justificar sus decisiones al margen de la legalidad.