Sánchez niega estar presionando a Iglesias con sus reuniones con colectivos sociales

AGENCIAS
El presidente del Gobierno en funciones y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, aseguró ayer que «en absoluto» trata de presionar a Unidas Podemos con sus reuniones con colectivos sociales, pero insistió seguidamente en pedir responsabilidad a este partido y también a PP y Ciudadanos: «Desgraciadamente estamos perdiendo un tiempo precioso», criticó.
«Espero que todas las formaciones políticas sean conscientes de que tiene que haber gobierno en España, no podemos dejar a España en la parálisis, tenemos muchos problemas, muchos desafíos y muchas demandas que atender», comentó en declaraciones a los periodistas antes de reunirse en el centro de Madrid, junto con la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, con una veintena de asociaciones por la igualdad de género.
Así, ayer tuvo lugar la primera de las reuniones que Sánchez ha programado con organizaciones sociales para elaborar lo que ha denominado un «programa abierto, con un componente progresista» y después presentárselo a las demás fuerzas políticas, es decir, no solo a Unidas Podemos, su socio preferente para la investidura fallida.
Sánchez respondió brevemente a los periodistas en un pequeño espacio a la entrada del local multiusos donde se celebrarán todas las reuniones, donde para la ocasión el PSOE ha colocado un cartel con el lema «Por un gobierno progresista».
Según Sánchez, con estas asambleas lo que está haciendo el PSOE es lo mismo que pide a los demás partidos: tomar nota de lo que sucedió en la investidura, reflexionar y ejercer su responsabilidad. También ha vuelto a referirse a Podemos como «socio preferente», pero ha insistido en que la opción del gobierno de coalición «desgraciadamente no funcionó».
Además, incidió en que lo que se puede hacer ahora es estudiar otras alternativas, y en concreto la de un gobierno progresista apoyado por otras fuerzas desde fuera «como hay en Portugal y en Dinamarca».
En este escenario, reconoció tener «mucha esperanza» y «muchas ganas» de reunirse con colectivos para evitar «que España se vea abocada a una repetición electoral», pero señaló también que todos los partidos «tienen que poner de su parte» y demostrar «generosidad». El está convencido de que los colectivos de la sociedad civil quieren un gobierno progresista.
«LLEVAMOS MESES DE PARÁLISIS»
La intención de Sánchez es construir con estas asociaciones un «programa abierto» y luego hablar con los demás partidos para decirles que el 28 de abril los españoles «dijeron que querían un gobierno progresista» y que «no hay ninguna razón para que ese gobierno no se ponga en marcha ya». «Llevamos meses de parálisis», esgrimió ayer, que se suman a «siete años de administración del PP» donde, censuró, no se hicieron avances en las políticas que él considera clave.
Sánchez evitó, por otro lado, comentar el malestar del PP por el acuerdo de gobierno que dará la presidencia de Navarra a la socialista María Chivite e insistió en decir que «todos los partidos, sobre todo los que se dicen constitucionalistas y que quieren la estabilidad de España» tienen que ser «conscientes de que no hay alternativa» a un Gobierno del PSOE. «Todos tienen que poner de su lado, eso no significa que me tengan que apoyar, solo facilitar», pidió.
Preguntado si ya había hablado con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, replicó que él ya no es candidato y reiteró que ahora «es responsabilidad de todas las fuerzas políticas intentar reflexionar», no solamente del PSOE.
Según reveló él mismo, Sánchez mantendrá reuniones con colectivos que trabajen en los seis ejes que anunciados como prioritarios en el debate de investidura: empleo, digitalización y su impacto en la educación, transición ecológica, feminismo y construcción de un proyecto que fortalezca la convivencia territorial y el proyecto europeo.