Casado cedió ante Cs en Euskadi para consolidar ‘España Suma’
El PP admite que ha sido «muy generoso» con Cs en la negociación de la coalición PP+Cs para las elecciones vascas porque el objetivo a medio y largo plazo es consolidar la operación ‘España Suma’, una vez que Inés Arrimadas se alce con el liderazgo del partido tras las primarias.
Con esa meta a nivel nacional, fuentes de la dirección nacional del PP advierten de que una posible victoria de Francisco Igea, rival de Arrimadas en el proceso congresual de Cs, podría hacer peligrar pactos sellados entre los dos partidos en gobiernos autonómicos, como el de Castilla y León.
El propio Pablo Casado ha reconocido que el objetivo es que PP y Cs vayan «juntos» en las próximas elecciones generales para poder echar a Pedro Sánchez del Palacio de la Moncloa y que en esa estrategia era un «paso fundamental» forjar una coalición en el País Vasco.
Fuentes de la dirección nacional del PP reconocen en privado que Alfonso Alonso, expresidente del partido en el País Vasco, tenía razón cuando sostenía que el gran beneficiado es el partido naranja al lograr destacados puestos de salida en las listas pese a no tener este momento ningún tipo de representación.
Pablo Casado consideró ayer una «coalición histórica» para el País Vasco la unión de su partido y Ciudadanos, que han sabido «poner a un lado las discrepancias partidistas» para librar «una batalla de la libertad contra el totalitarismo de un nacionalismo excluyente y sectario».
Casado presentó la candidatura de Carlos Iturgaiz a lehendakari como cabeza de lista la coalición PP+Ciudadanos en un acto celebrado en Santurce.
En su intervención, el líder popular ha resaltado la capacidad de PP y Cs para «poner a un lado las discrepancias partidistas» y «unir las siglas» porque los partidos son un «instrumento» para «defender» valores y principios que «están en riesgo» en el País Vasco.
Carlos Iturgaiz defendió que ser vasco es «mucho más que ser del PNV», y ha criticado la gestión de los nacionalistas que es «un espejismo de buena gestión» y que se define por el «clientelismo».