Docencia y deporte juntos
Una piragua para pasar la cuarentena
José Julián Becerro pasa el confinamiento en casa compaginando el entrenamiento con su faceta de director de un colegio en Cantabria
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José Julián Becerro es todo un campeón de piragüismo. En su palmarés figura el triunfo en el Descenso del Sella sin olvidarse de los entorchados nacionales. Esa faceta deportiva la compagina desde hace años con la de docente, y en los últimos como director de un centro educativo en Torrelavega donde el bañezano reside desde hace un tiempo.
Allí la crisis sanitaria del coronavirus lo pillaba de pleno y también el estado de alarma que ha trastocado por completo su día a día. Al menos en cuanto a no poder salir, salvo para asuntos prioritarios, de su casa.
Allí tiene que adaptarse para seguir dirigiendo, en esta ocasión vía telemática, un centro de más de 600 escolares y también organizando el trabajo de sus 40 compañeros profesores como él. «La actividad no puede parar. Es cierto que desde el estado de alarma las clases ya no pueden ser presenciales. Pero no podemos parar. El curso no puede echarse por la borda y desde ese día todos, desde los docentes hasta los alumnos y sus familias nos hemos implicado al cien por cien para sacarlo adelante, precisa José Julián para el que la rutina diaria comienza a las nueve de la mañana pegado al ordenador y los libros hasta casi las dos de la tarde. Allí programa los deberes y trabajos y también a través de videoconferencia mantiene una comunicación fluida con el resto de integrantes del instituto. También con los alumnos a través de la confección de ejercios.
«Por la mañana me centro en el trabajo docente y por la tarde intento mantener la forma»
«Al principio resultó algo estresante porque del día 13 al 16 de marzo pasamos de ir al colegio a tener que quedarnos en casa y programar el día a día a nivel educativo para los más de 600 alumnos matriculados que ahora deberían realizar la temática desde sus hogares», enfatiza el campeón bañezano para el que la incertidumbre de si la vuelta al centro era factible antes de que acabara el curso se convirtió en una incertidumbre. «Sabíamos que era casi imposible pero también que en esta nueva situación no podamos dejar de lado a los alumnos e incluso vimos que era preciso aportar incluso un esfuerzo más».
Pero el día a día para el campeón del Sella en su última edición que muy posiblemente no puede disputarse en este ejercicio, va incluso más allá. No en vano a su faceta de docente y director de un colegio se une la de un deportista de élite, en este caso en una piragua. Algo que ha solventado con cierta solvencia a pesar de que en su casa no es un río donde entrena y se desenvuelve a las mil maravillas. «He tenido que tirar de imaginación para poder mantener en cierta medida la calidad de los entrenamientos. Es cierto que no puedo estar en un río con mi piragua pero trato de asimilarlo con un simulador», apunta. A ello une el rodillo, la bicicleta estática y las pesas para intentar no perder la forma. «En esto del deporte siempre te pones unos objetivos que con la crisis sanitaria del coronavirus se han ido abajo, al menos a corto y medio plazo. Lo que tenías previsto no va a suceder porque se han cancelado todas las pruebas e incluso tampoco puedes salir a entrenar». Eso sí, José Julián tiene el apoyo de su pareja con la que reparte las escasas salidas a comprar. Y también de su familia que aunque esté a cierta distancia (La Bañeza) a través del teléfono e internet puede disfrutar día a día.