El Gobierno quiere controlar sus tiempos y Podemos, los suyos
El Ministerio de Justicia tramita desde octubre las cuatro peticiones de indulto que tiene sobre la mesa. Tiene el informe favorable de las prisiones catalanas, pero falta el dictamen, no vinculante, de la Fiscalía y del tribunal sentenciador, el Supremo.
A pesar de las presiones, los tiempos del Gobierno son diferentes y no son los mismos los del PSOE que los de Unidas Podemos. Los socialistas han tenido que afrontar un proceso de desgaste interno muy fuerte en sus negociaciones para aprobar los Presupuestos con el apoyo de ERC, y sobre todo de Bildu. Hubo mar de fondo en sectores del PSOE, que aún no se han recuperado del impacto de contar con la izquierda abertzale para la gobernabilidad, como para tener que afrontar de golpe la excarcelación de los presos del ‘procés’, si se produce.
Fuentes próximas a Aragonès niegan que existan compromisos ocultos entre el Gobierno y ERC sobre la cuestión de los presos a cambio del apoyo a las Cuentas.
«Los presos nunca han pedido ser moneda de cambio», señalan. Los socialistas también lo niegan. Los ataques de la oposición del PP, Ciudadanos y Vox, en cambio, van en esa línea. Aunque de no aprobar los indultos, quienes saltarían a la yugular serían los independentistas. Sobre la reforma de la sedición, el ministro de Justicia consideró que el hecho de que este delito tenga penas de 15 años de prisión es a su entender un «anacronismo» y un «exceso». Y admitió que sin la sentencia del ‘procés’, que condenó a penas de nueve a trece años a nueve de los doce dirigentes secesionistas juzgados, no habrían tenido que revisar este tipo penal.
Asens propone que si no hay un alzamiento violento con armas, no puede haber delito de sedición. Si esta fórmula saliera adelante, el Tribunal Supremo tendría que dejar libres a los nueve reos del ‘procés’, pues la condena por sedición quedaría anulada y la que algunos de ellos tienen por malversación ya la han cumplido.
CÁLCULO ELECTORAL
Luego está el cálculo electoral de los socialistas. Miquel Iceta fue el primero que se mostró a favor de los indultos. Antes incluso de que fueran condenados.
Pero si las medidas de gracia llegaran antes de las elecciones, al PSC le costaría entrar en los caladeros de votos de Ciudadanos, que en estos momentos son los que le pueden permitir un crecimiento.
Iceta ya está recibiendo críticas en sectores próximos al PSC por mostrarse tibio y condescendiente con el Govern catalán. Joan Tardà, exdirigente de ERC y ahora apartado de la primera línea, ha apuntado esta semana en TVE que a su juicio los indultos llegarán «después» de las elecciones. También dijo que algunos de los presos, como Oriol Junqueras y Raül Romeva, ya habrán cumplido en enero un cuarto de la pena por lo que su intención es solicitar permisos penitenciarios para participar en la campaña.
A pesar de la pandemia provocada por el coronavirus, la cuestión de los presos independentistas catalanes y el ‘procés’ volverán a encender la campaña electoral en Cataluña.