Los líderes europeos llegan a Sevilla y los juzgados especiales ya trabajan
Los primeros líderes europeos comenzaron a llegar ayer a Sevilla para participar en el consejo de los Quince que pondrá fin al semestre de presidencia española de la Unión Europea. Mientras, los millares de policías desplazados hasta la ciudad tuvieron ayer su ensayo general durante la manifestación de los sindicatos, a la espera de la avalancha de marchas, protestas y actos reivindicativos previstos para hoy y mañana. El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi; el comisario de Exteriores, Chris Patten, y los primeros ministros de Dinamarca, Bélgica, Grecia, Holanda, Irlanda y Suecia fueron los mandatarios que a lo largo de ayer aterrizaron en la base aérea de Morón, fuertemente custodiada y en la que ya se encuentran los dos aviones-radar de la Otan que vigilarán los cielos sevillanos durante la reunión internacional. El resto de los jefes de gobierno no llegarán a la capital andaluza (cuyas calles ayer aparecían casi desiertas) hasta hoy para evitar así los efectos de la huelga general. El traslado desde Morón a Sevilla de las primeras comitivas ya provocó los primeros problemas de circulación en la ciudad (literalmente tomada por la Policía) y su periferia, pese al escaso volumen de vehículos. Final del despliegue Con la llegada de estas delegaciones, el Ministerio del Interior culminó su despliegue de seguridad alrededor de las tres zonas de seguridad valladas y de acceso restringido: el hotel Alfonso XIII en el centro de la ciudad (donde se hospedarán los mandatarios), el Palacio de Congresos de Sevilla Este (lugar de celebración de la cumbre) y la zona de la isla de cartuja (en la que se alojarán las comitivas). También ayer tuvieron su estreno los dos juzgados de guardia especiales para detenidos que Justicia ha puesto en marcha con el fin de hacer frente a posibles avalanchas de arrestados. Los dos tribunales, que finalmente han sido instalados en el cuartel de la Avenida de San Blas, apenas sí tuvieron trabajo ayer con las diligencias de dos detenidos, si bien los barracones de la instalación militar han sido acondicionados como calabozos con capacidad para acoger hasta 120 detenidos.