Navarra disuelve el grupo abertzale de Batasuna en cumplimiento del auto dictado por Garzón
El grupo parlamentario de Batasuna en el Parlamento de Navarra ya no existe de manera oficial. La cámara foral acordó ayer su disolución y la integración de sus miembros en el Grupo Mixto, en cumplimiento de la resolución del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón que ordenó la suspensión de actividades de la coalición abertzale y de sus organizaciones afines, entre ellas los agrupamientos de diputados en las cámaras autonómicas. El Parlamento vasco retoma hoy los debates acerca de cómo aplicar esta orden en su seno a partir del estudio elaborado por los servicios jurídicos de la institución. El acuerdo de disolución del grupo de Batasuna en el Parlamento de Navarra tuvo el apoyo de Unión del Pueblo Navarro (UPN), Partido Socialista de Navarra (PSN) y Convergencia de Demócratas Navarros (CDN). Izquierda Unida (IUN) y los diputados del Partido Nacionalista Vasco (PNV-EA) votaron en contra. El presidente del Parlamento foral, José Luis Castejón, promotor además de la iniciativa, explicó que para tomar la medida fue necesario retocar el Reglamento de la cámara autonómica, dado que éste no tenía en cuenta la disolución o suspensión de un grupo parlamentario por una resolución judicial. Solventado este trámite gracias al informa de los servicios jurídicos de la institución, el grupo de Batasuna «desaparece» del Legislativo foral, «no existe», y por lo tanto perderá las subvenciones que percibía como tal grupo y dejará de tener dependencias «propias» para el desarrollo de su trabajo. Castejón explicó que los parlamentarios abertzales pasan a formar parte del Grupo Mixto, donde conservarán sus derechos «ya que el acta de parlamentario es personal», así como las percepciones económicas que en función del cargo y la actividad les correspondan. La Mesa y la Junta de Portavoces no aceptaron el aplazamiento de la medida solicitado por los representantes de IUN y PNV-EA porque, insistió el presidente, era un tema debatido y «tan claro que no hay planteamientos racionales para demorarlo una semana más». «Valoraciones políticas caben todas, pero yo creo que este Parlamento ha llevado los tiempos políticos correctamente», dijo. A partir de ahora, los diputados forales de Batasuna pierden la subvención de 23.500 euros y tendrán que compartir las oficinas de la única representante del grupo mixto, su antigua compañera en Euskal Herritarrok Milagros Rubio, que abandonó la formación después que ésta no condenó los atentados una vez rota la tregua trampa.