Ayuso desencadena una bronca protocolaria al impedir a Bolaños subir al estrado del 2 de Mayo
Los gobiernos de Sánchez y Madrid protagonizan un grave choque institucional en el acto oficial de la fiesta madrileña

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Este 2 de Mayo se asumía marcado por los comicios autonómicos y municipales del 28M, para los que faltan 26 días, y la tensión de cara a la campaña se ha encendido por las broncas protocolarías entre el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso y el de Pedro Sánchez, lo que ha emborronado la festividad madrileña.
La tensión comenzó el mismo fin de semana cuando, desde la Puerta del Sol, criticaban que el ministro de Presidencia, Félix Bolaños —quien sí acudió el año pasado en lugar de Pedro Sánchez— tuviese previsto ir sin haber sido invitado a los actos, lo que veían como «una provocación».
Así, el encuentro entre ambos levantaba la expectación de los 800 invitados a la Real Casa de Correos, entre ellos el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, así como expresidentes madrileños y los cabezas de lista a los comicios.
Al inicio del acto Bolaños ocupó la primera fila de asistentes en la Real Casa de Correos —junto a la ministra de Defensa, Margarita Robles, y al Delegado del Gobierno, Francisco Martín—, y Ayuso le saludó con un apretón de manos, lo que provocó la risa del auditorio. Es después cuando se rompió la cordialidad entre instituciones.
Durante el desfile cívico-militar en la Puerta del Sol, miembros del protocolo impidieron a Bolaños subir a la tribuna principal. A pie de escalera, dos empleadas de la Administración bloquearon el paso al ministro de Presidencia, quien fue trasladado a un segundo nivel junto a otros representantes públicos.
Sí subió a la tribuna la titular de Defensa, Margarita Robles, junto al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, el Jemad, Teodoro López, la presidenta de la Asamblea, María Eugenia Carballedo, y el vicepresidente regional, Enrique Ossorio.
La Puerta del Sol ya había trasladado que no estaba previsto que Bolaños ocupara un lugar en la tribuna de autoridades de la parada militar.
Tras este encontronazo protocolario desde el PSOE y el PP comenzaron a lanzar acusaciones: la de convertir la Puerta del Sol «en un cortijo», según los socialistas, frente a la de los populares que denunciaba las «faltas de respeto institucionales constantes» desde el Gobierno de Pedro Sánchez.
«Demuestran que esto es su cortijo», dijeron fuentes de Moncloa, que acusaron a Ayuso de incumplir el Real Decreto 2099/1983, el del Ordenamiento General de Precedencias en el Estado, «no dejando a un ministro del Gobierno de España subir a la tribuna de la parada militar que conmemora la fiesta del Dos de Mayo».
Sin embargo, en Sol alegaron que Bolaños «sabía que no podía entrar» en la tribuna, puesto que no estaba invitado oficialmente a los actos institucionales, y aseguraron que el Ejecutivo regional ha cumplido la ley, ya que el Gobierno estaba representado entre las autoridades por la ministra de Defensa.
Sobre la presencia de Feijóo en la tribuna, en el equipo de la presidenta madrileña recalcaron que como jefe de la oposición «tiene una posición» según el real decreto al que alude el Gobierno, aunque sólo señala que tiene que estar representado por alguno de sus miembros.