El Ejército necesita con urgencia 47 cazas por jubilación
En el seno de la cúpula militar española lo llaman «el innombrable». No porque se desconozca su identidad —se trata del caza F-35 de la firma estadounidense Lockheed Martin, el avión de combate «más letal y conectado del mundo» y piedra angular del sistema defensivo de 14 naciones—, sino porque la aprobación de los programas de modernización para adquirir este aparato se ha convertido en un asunto de Estado. Un tema «muy polémico» para el Gobierno en funciones por su deriva política y económica. Pero también para el ministerio de Margarita Robles por la urgencia operativa que tiene nuestra fuerza aérea.
Fuentes del Estado Mayor de la Defensa cuantifican en 47 los cazas que precisan las Fuerzas Armadas españolas por la jubilación forzosa de cerca de una tercera parte de la flota de aviones de combate durante los próximos cinco años.