El sumario de la dana sitúa la mayoría de las muertes antes de la alerta de la Generalitat
Carlos Mazón dice ahora que llegó al Cecopi a las 20:28 horas, lo que le excluiría de las decisiones que puedan resultar judicialmente más comprometidas

El presidente de la Generalitat valenciana Carlos Mazón en una imagen de archivo.
La mayoría de las víctimas de la dana que azotó Valencia el fatídico 29 de octubre fallecieron antes de las 20:11 horas de aquella jornada, cuando la Generalitat valenciana envió el SMS de Emergencias alertando a los ciudadanos para que no salieran de casa. Un aviso que, según se desprende del sumario del caso al que ha tenido acceso este periódico y que instruye el Juzgado número 3 de Catarroja, llegó demasiado tarde. Este documento recoge las denuncias y los testimonios de los familiares que durante horas buscaron a sus allegados, además de las conversaciones previas que mantuvieron con muchos de los fallecidos. Los casos está documentados y la magistrada que investiga lo ocurrido ya apuntó en un auto que si se hubiera actuado de otra manera, se podrían haber salvado vidas.
Los testigos describen un escenario de agua que en municipios como Masanasa empezó a subir a las 18:30 horas; que arrastraba vehículos a las 19:00; y que arrancaba muros, farolas, puertas de garajes, con calles sin luz, antes de las 19:30. Estos testimonios relatan lo padecido como un "tsunami" con un ruido que era "como el de un mar". Varios testigos narran cómo uno de sus vecinos bajó al garaje de su casa, en Catarroja, a comprobar el estado de su coche. Eran las siete de la tarde y se quedó atrapado en la rampa de salida dentro del coche. El cadáver lo localizó la UME el 31 de octubre.
En Benetúser, otra de las localidades afectadas, un policía recuerda cómo, tras escuchar gritos en la calle sobre las 20:00 horas, comprueba espantado que una furgoneta estaba siendo arrastrada. Al día siguiente, fue localizado el cuerpo del conductor, de 58 años, en un garaje abierto junto a otros fallecidos.
Otra persona denuncia el fallecimiento de su padre en Masanasa. Indica a la Guardia Civil que el martes, 29 de octubre, sobre las 18.15 horas, sus padres bajaron al garaje para sacar su vehículo. Una vez dentro fueron sorprendidos por la riada y ya no pudieron salir. Ambos se mantuvieron sujetos a una barandilla de la rampa para no ser arrastrados por la corriente. En un momento dado, el padre sufrió un desvanecimiento y llegó un momento en que la madre no pudo sujetar más a su marido, que fue llevado por la corriente. Ella, según el relato recogido en la instrucción, permaneció sujeta a la barandilla hasta que fue socorrida por los vecinos ocho horas más tarde.
Cuatro meses de versiones
Todo ello ocurrió cuando el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, aún no había llegado al Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi). Lo hizo a las 20:28 horas, como terminó de desvelar este miércoles, casi cuatro meses después del desastre y de haber mantenido durante este tiempo -pese a que insistió en que "jamás" ha cambiado de versión- que lo hizo poco después de las siete de la tarde. Un relato que le excluiría de las decisiones más comprometidas judicialmente si la causa deriva en imputaciones.
Según esta versión de los hechos, Mazón hizo su aparición en el complejo de Emergencias situado en La Eliana, a unos 20 kilómetros de Valencia, 17 minutos después del envío del mensaje de alerta, que sonó en su móvil mientras iba "de camino" al Cecopi desde el Palau de la Generalitat. Con lo que trató de desmentir, así, que se estuviera esperando su presencia para lanzar el aviso masivo a la población.
El president aseguró, además, que le habría gustado aclarar antes este asunto, pero no lo hizo hasta este miércoles por "respeto" a la instrucción judicial. Durante su comparecencia, Mazón también se definió como víctima de una campaña de "mantras absurdos", "criminalización", "mentiras" y "bulos" en los cuatro meses transcurridos desde la catástrofe.
Tras anunciar la hora a la que llegó al Cecopi y responder a los periodistas que estaba informado de lo que allí se dirimía desde las 17.30 horas, Mazón vaticinó que la nueva acusación a la que se tendrá que enfrentar será que pudo dar antes la orden de enviar el SMS de alerta masiva por teléfono y no de manera presencial. "Si estaba perfectamente comunicado desde que empezó el Cecopi, ¿cómo me estaban esperando a mí para dar la orden por teléfono a las siete y media o a las ocho si desde las cinco y media ya estaba comunicado?", se respondió.