La cadena de comparecencias judiciales y ante las Cortes por corrupción y por la dana irrumpe en abril
Mes de pasión para Sánchez y Feijóo
David Sánchez volverá a ser interrogado el 25 de abril como imputado por la jueza Biedma
Fotografía de archivo de David Sánchez, el hermano del presidente del Gobierno.
Es la tormenta perfecta judicial y parlamentaria. Una riada de comparecencias en los tribunales por causas distintas y en la ‘comisión Koldo’ del Senado que se va a concentrar en los primeros 25 días de abril y que, con toda probabilidad, va a impedir tanto al Gobierno como al Partido Popular controlar su propia agenda durante casi todo el mes, incluidas la Semana Santa y la de Pascua.
El PP, que controla la comisión en el Senado que investiga la trama corrupta que dirigía el conseguidor Víctor de Aldama, no está dispuesto a dar tregua. Su nuevo ariete es Jésica Rodríguez, después constatar que la antigua amante de Ábalos puede contribuir a la erosión del Gobierno tras su la comparecencia en el Supremo, donde confesó haber cobrado sueldos de empresas públicas sin trabajar gracias al supuesto enchufe del entonces ministro y mano derecha de Sánchez.
La citación de la más famosa de las parejas de Ábalos en el Senado será el plato fuerte de esa estrategia de desgaste. Rodríguez está llamada a declarar en la comisión de la Cámara alta el 14 de abril, lunes santo, en una comparecencia con tintes de ‘salseo’ que ha provocado una gran expectación, sobre todo por ver y escuchar a la mujer que el 27 de febrero se presentó en el Supremo embozada y escondida tras una peluca y unas gafas oscuras.
Pero antes de Jésica ‘el gota a gota’ con el que el PP aspira a marcar el paso incluye los interrogatorios en el Senado de los directivos de las empresas públicas que le dieron trabajo y, sobre todo, de los ministros de Agricultura, Luis Planas, y de Transporte, Óscar Puente, como últimos responsables de esas firmas de titularidad estatal (Tragsatec e Ineco, respectivamente). Con todo, el ‘caso Koldo’ no solo se va a jugar en sede parlamentaria en las próximas fechas. En la Audiencia Nacional el juez Santiago Pedraz, instructor del sumario sobre la macroestafa de los hidrocarburos en la que está encausado De Aldama, ha citado este martes, 1 de abril, a Luis Alberto Escolano, el socio del cabecilla corrupto que se encargaba de pagar a modo de testaferro el apartamento de lujo en la Plaza de España de Madrid de Jésica Rodríguez. Los otros dos focos de preocupación en el PSOE están también en los tribunales, esta vez en los ordinarios de Madrid y Badajoz. El juez Peinado ha citado como testigo en pleno miércoles santo al ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, para que arroje luz sobre una de las sospechas más sensibles de estas diligencias previas contra la mujer de Pedro Sánchez: la contratación por parte de Moncloa de María Cristina Álvarez, la alto cargo de Presidencia quien, a pesar de recibir un sueldo público, trabajaba para Begoña Gómez. Que el magistrado Peinado no acabe elevando al Supremo una exposición razonada pidiendo la imputación de Bolaños en la pieza separada que ha creado ‘ad hoc’ para investigar el fichaje de Álvarez es algo que nadie se atreve a descartar ya en los juzgados de Plaza de Castilla. El último flanco es el más preocupante a priori para Ferraz, sobre todo por los antecedentes. David Sánchez volverá a ser interrogado el 25 de abril como imputado por la jueza Beatriz Biedma.