El PSOE se resiste a llevar a Fiscalía los abusos de Salazar
Asume el error de gestión en el caso mientras sube la presión interna por su inacción

Salazar, que había sido designado como adjunto a la Secretaría de Organización.
El PSOE ha asumido este jueves el error de no haber gestionado correctamente el supuesto caso de acoso sexual del exdirigente socialista Paco Salazar a dos militantes del partido, mientras la presión interna no cesa y algunas federaciones regionales piden a Ferraz que lleve el caso a la justicia. La reunión telemática convocada anoche por la secretaria de Igualdad del partido, Pilar Bernabé, con el resto de responsables socialistas en esta materia no ha satisfecho las exigencias de sus compañeras, que hoy han pedido a Ferraz «explicaciones convincentes», celeridad y elevar el caso a la Fiscalía, una decisión que el partido prefiere tomar cuando termine la investigación interna. Adriana Lastra ha manifestado que cuando se acabe de recoger toda la información el partido debe «ir a Fiscalía»: «Es lo que tiene que hacer nuestro partido y estoy segura que ellos están convencidos de hacerlo». El PSOE de Castilla-La Mancha ha demandado que el partido «actúe con la máxima celeridad, con la máxima contundencia y con las máximas garantías» en este caso. El secretario de Organización ha resaltado que su formación «no es un partido donde hay feministas» sino que «es un partido feminista», que debe «proteger un bien preciado, que no son los votos de las mujeres, sino el discurso feminista». La diputada Andrea Fernández, exsecretaria de Igualdad de la Ejecutiva federal, ha subrayado que espera aún «explicaciones pormenorizadas y convincentes» sobre el caso de Salazar y ha dicho estar «disgustada y muy dolida» después de que las dos denuncias anónimas contra Salazar habían desaparecido del canal interno del PSOE. Fuentes socialistas han reconocido el error de tardar cuatro meses en contactar con las víctimas e insisten en que tendría que haberse actuado con más atención. No obstante, recalcan que esa mala gestión no puede interpretarse como un intento de la dirección socialista de ocultar las denuncias para que no prosperaran y que actuaron con contundencia contra Salazar. Todo ello el mismo día en el que el PSOE de Málaga ha solicitado a la dirección nacional la suspensión cautelar de militancia del secretario general del partido de Torremolinos, Antonio Navarro, después de que la Fiscalía haya abierto diligencias.