Diario de León

El caos de los trenes se cobra los primeros ceses políticos en Cataluña

La Generalitat fuerza el cese de dos altos cargos de Renfe y Adif por la caótica gestión de Rodalíes

El director de Rodalies, Josep Enric Garcia (c) asiste a una rueda de prensa junto al presidente de Renfe Álvaro Fernández Heredia (d) y el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña (i) , este lunes en Barcelona. Cataluña ha vuelto a vivir otra jornada negra de movilidad después de que el servicio de Rodalies, que debía reanudarse tras toda una semana de sobresaltos y un fin de semana prácticamente sin trenes, se haya suspendido en dos ocasiones por un fallo informático en el centro de comunicación de Adif.

El director de Rodalies, Josep Enric Garcia (c) asiste a una rueda de prensa junto al presidente de Renfe Álvaro Fernández Heredia (d) y el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña (i) , este lunes en Barcelona. Cataluña ha vuelto a vivir otra jornada negra de movilidad después de que el servicio de Rodalies, que debía reanudarse tras toda una semana de sobresaltos y un fin de semana prácticamente sin trenes, se haya suspendido en dos ocasiones por un fallo informático en el centro de comunicación de Adif.EFE/ Quique García

Publicado por
Iva Anguera de Sojo / P. de las Heras / M. E. Alonso
Barcelona / Madrid

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La Generalitat forzó ayer el cese de dos altos cargos de Renfe y Adif tras seis días de caos ferroviario en Cataluña, pero insistió en «aislar» la relación con el Ministerio de Transportes que dirige Óscar Puente. Es la primera respuesta política a una situación que se ha vuelto insostenible tanto para el gobierno de Salvador Illa como para sus socios de Esquerra y los Comunes.

La consejera responsable de Transportes, Sílvia Paneque, anunció la exigencia de responsabilidades a las dos operadoras públicas responsables del servicio. Una petición que la propia Paneque trasladó al secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano. Minutos después, el alto cargo del Ministerio anunció el cese del director operativo de Rodalies, Josep Enric García Alemany, y del responsable de mantenimiento de Adif, Raul Míguez. A García Alemany se atribuye la responsabilidad de reabrir el servicio de Rodalies el pasado sábado, pese a que la Generalitat había anunciado que permanecería suspendido para acometer todas las mejoras de seguridad reclamadas a Adif.

«No me corresponde a mí decir a quien se cesa», aseguró Paneque en una comparecencia ante la prensa, pero sí señaló dos situaciones que consideró «intolerables». Por un lado apunto el hecho de que la dirección de Renfe en Cataluña haya adoptado decisiones que contradecían directamente a la Generalitat, titular del servicio. Por otro, «una falta de mantenimiento en el día a día que ha hecho que esta crisis sea mucho más grave» por la falta de adecuación de elementos como trincheras, taludes o árboles en los laterales de las vías.

Pese a la exigencia de responsabilidades, Paneque puso de manifiesto que la relación con el Ministerio de Óscar Puente permanece intacta. «No ha habido deslealtad», afirmó la consejera al ser preguntada por la actuación de Transportes. «Aislamos la relación con el Ministerio y las inversiones que se tienen que seguir produciendo de hechos puntuales que merecen asunción de responsabilidades», destacó la consejera. De hecho una de las prioridades del gobierno catalán es ampliar las inversiones en Cataluña más allá del Plan Rodalies 2030, que supone unas inversiones de 6.000 millones de euros en mejoras de la infraestructura ferroviaria.

La falta de una solución a la crisis de Rodalies amenaza con agravar la brecha entre el Gobierno central y sus socios parlamentarios. Isaac Albert, portavoz de ERC, mostró su comprensión con la baja médica del presidente Salvador Illa y no cuestionó el apoyo de sus diputados en el Parlament. No obstante, reclamó la dimisión tanto del ministro Puente como de la consejera Paneque ante lo que, consideró, su ineficacia para paliar las deficiencias» en el sistema ferroviario catalán. «Es evidente que el equipo técnico que ha gestionado esta crisis no es competente para hacerlo», censuró Albert.

El caos volvió ayer a reinar de Rodalies mientras los responsables políticos trataban de hallar una solución a la enésima crisis en el transporte ferroviario catalán. En esta ocasión fue una caída en el sistema informático de control de Adif lo que obligó a suspender de nuevo el servicio. Óscar Puente reconoció que se desconoce la causa de esta nueva incidencia aunque dejó abierta la puerta a que hubiese estado motivada por un sabotaje.

«El ciberataque es una de las hipótesis que se está manejando en este momento, porque todo ha ido normal y se han producido dos caídas en muy poco tiempo», argumentó el ministro.

Puente puso en valor el esfuerzo económico que el Gobierno central está realizando en esta red ferroviaria. «Hemos invertido 2.500 millones de euros en Rodalies en los últimos cinco años. Uno de cada dos euros que invierte el Ministerio de Transportes en Cataluña va a Rodalies» explicó el ministro antes de señalar que su departamento «está al límite de lo que puede invertir sin afectar más al servicio que reciben los ciudadanos».

El PP eleva el tono en las críticas por la tragedia de Adamuz y Óscar Puente, respaldado por el presidente del Gobierno y la ejecutiva del PSOE, se defiende. Un día después de que el primer partido de la oposición diera el paso de exigir su dimisión por supuestamente «ocultar información» clave para determinar las responsabilidades en el accidente que segó la vida de 45 personas el pasado 18 de enero, el ministro arguyó que no solo ha dado la cara sino que nunca ha mentido, aunque pueda haberse equivocado a la hora de aportar algún dato. «No hay ningún afán de ocultar, porque no vamos a conseguir nada con ello. Al final se sabrá la verdad», concluyó. El ministro sostiene que los populares sustentan la exigencia de su cese en informaciones periodísticas «manifiestamente falsas o tendenciosas». En una entrevista en TVE, esgrimió que él nunca ha tenido interés en que la causa del descarrilamiento del tren Iryo 6189 fuera una u otra y se afanó en dar contexto. Entre otras cosas, argumentó que no es incorrecto decir que el tramo donde se produjo el siniestro fue objeto de una «renovación integral» a pesar de que algunos elementos, raíles incluidos, sean antiguos, y que el rail roto era de 2023, aunque estuviera soldado a uno de 1989.

Puente, que aseguró tener encima «un disgusto enorme», también aseguró que si, llegado el caso, se demuestra que alguien ha cometido alguna «irregularidad» o que ha contribuido «con su acción o con su omisión» a causar el accidente o «agravar» sus consecuencias, pagará por ello. «Y si soy yo, pues, señores míos, tendré que ser, pero por favor, permítase que hagamos el trabajo», añadió.

El respaldo del PSOE al ministro es absoluto. Defienden que a diferencia de Mazón con la dana, Puente estuvo al pie del cañón desde el primer momento, ha ofrecido ya más de una quincena de entrevistas y ha dado dos ruedas de prensa de más de dos horas. La portavoz de la ejecutiva, Montse Mínguez, ridiculizó a Feijóo por decir que lo que ha hecho el Gobierno es «llenarnos de datos para intentar confundir». «Al PP le confunden los datos porque nunca, jamás en la historia de su partido cuando han tenido que gestionar una tragedia, han utilizado los datos. Nunca han utilizado la verdad», acusó. Sumar también cierra filas en este caso son su socio de coalición. E incluso Podemos.

Mientras el PP pasa a la ofensiva y exige ya la cabeza de Puente, convencidos de que «habrá responsabilidades desde el punto de vista judicial». «No puede sentarse en el Consejo de Ministros», defendió ayer su líder Alberto Núñez Feijóo. Su dirigente madrileña, Isabel Díaz Ayuso, fue un paso más allá y reclamó la salida de Sánchez porque a su juicio es «el responsable» de la catástrofe. Los populares se habían reservado la petición de dimisiones para más adelante.

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