El Gobierno va pagar por primera becas sin matricularse del curso
Dará 300 euros de ayuda fija y otros 300 por desplazamiento a quienes cursen entre 48 y 59 créditos

Las ministras y el ministro Elma Sáiz, Albares, Milagros Tolón y Sara Aagesen ayer, en Moncloa.
El Ministerio de Educación, a partir de septiembre próximo, va pagar por primera vez parte de la beca a los universitarios y alumnos de enseñanzas artísticas superiores que solo tengan una matrícula parcial, los que no se matriculan de los 60 créditos que normalmente conforman un curso académico completo, requisito hasta ahora indispensable para recibir la ayuda pública. Es la novedad principal que incorpora el real decreto que regulará las becas del curso 2026-2027, que el Consejo de Ministros aprobó ayer a propuesta de los ministerios de Educación y de Ciencia.
El documento no toca ni las cuantías ni los umbrales de renta que dan actualmente derecho a beca completa, pero sí que introduce mejoras para los alumnos universitarios y artísticos que tienen una discapacidad moderada, eleva un 10% los umbrales de patrimonio (que estaban sin actualizar desde hace 15 años) y también mantiene otro año más el subsidio de 400 euros para alumnos con necesidades de apoyo educativo. Con un presupuesto récord de 2.559 millones, un 83% superior al de 2018, el programa de becas estatales beneficiará a un millón de estudiantes.
Los universitarios de familias modestas que vayan a cursar de forma presencial entre 48 y 59 créditos, además de tener derecho al abono de las tasas de matrícula y a los 60 euros de cuantía mínima variable que ya podían percibir hasta el presente curso, podrán recibir, si cumplen como el resto de estudiantes con los umbrales de renta y calificaciones mínimas exigidas, 300 euros en concepto de cuantía fija ligada a la renta y otros 300 euros más de cuantía fija de residencia (si es que han tenido que desplazarse a estudiar fuera de donde viven).
Tendrán derecho a recibir estas nuevas ayudas los estudiantes con matrículas parciales en grados y másteres universitarios o de centros de enseñanzas artísticas superiores que pertenecen a las familias con los niveles de ingresos más bajos. Los que están en el umbral 1 podrán cobrar la cuantía ligada a la renta, los que están en el 1 o 2 recibirán la ayuda de residencia y la cuantía mínima variable, y a los que estén en los umbrales 1, 2 o 3 el Estado les sufragará las tasas de matrícula.
Según el decreto para el próximo curso, las becas de todos los que cursen estudios posobligatorios (Bachillerato, FP media y superior o enseñanzas artísticas), FP básica o estudios universitarios y enseñanzas artísticas superiores con matrícula completa quedarán así. Los alumnos del umbral 1, los más pobres, recibirán la cuantía fija de 1.700 euros, la ligada a la excelencia (entre 50 y 125 euros) si tienen una nota media de más de 8 y lo que les corresponda de cuantía variable (no menos de 60 euros), además de la gratuidad de matrícula. Se ubican en este grupo, por ejemplo, los hogares de cuatro miembros con ingresos inferiores a 23.286 euros.
Los del umbral 2 (hasta los 38.242 euros con cuatro miembros) no tienen derecho a cuantía fija, pero sí a la ayuda básica de 300 euros (350 en FP básica), a la gratuidad de matrícula y también a la ayuda por excelencia y a la cuantía variable. Los alumnos del umbral 1 y 2 que estudien en una ciudad distinta de la suya recibirán la ayuda de residencia de 2.700 euros. Quienes no superen el tope del umbral 3, 42.836 euros para cuatro miembros, tendrán matrícula gratis, la ayuda básica y la de excelencia.
El real decreto para el próximo curso incluye una segunda novedad para los alumnos universitarios y artísticos con un grado de discapacidad de entre el 25% y el 65%. Podrán reducir hasta en un 25% la carga lectiva con la que se matriculen sin perder ni un euro de las ayudas que les corresponden según su nivel de renta por el curso completo. La novedad es la extensión a los estudiantes con discapacidad moderada o media de una ventaja que ya tenían los de limitaciones severas, por encima del 65%, a los que ya se les permite una reducción de la carga lectiva de hasta el 50% sin pérdida de derechos.
El subsidio de 400 euros
El Ministerio de Educación, además, va a mantener el curso próximo, por cuarto año consecutivo, el subsidio de 400 euros que creó con carácter extraordinario en 2022 para ayudar a las familias de todos los estudiantes no universitarios con necesidades específicas de apoyo educativo y que dio un respiro a más de 200.000 hogares frente al aumento del coste de la vida.
Es un subsidio de carácter universal. Recibirán los 400 euros todos los alumnos que estén en esta situación sin tener en cuenta la renta de sus familias. Tendrán derecho a la subvención los estudiantes desde segundo ciclo de Infantil a Bachillerato o FP. Se dirige a quienes tienen una discapacidad, trastornos graves de conducta o del lenguaje, trastornos del espectro del autismo o altas capacidades intelectuales.
Este subsidio universal es independiente de la ayuda que les pueda corresponder a muchos de estos mismos estudiantes con necesidades específicas, en concreto a los de familias modestas y numerosas, para sufragar parte de los gastos de transporte, comedor, material escolar, residencia o refuerzos docentes.
El real decreto mantiene los beneficios incorporados para el presente curso. El principal es que los alumnos de familias modestas (umbrales 1 y 2) que se desplazan a otra ciudad para poder cursar secundaria o una carrera universitaria han visto cómo su ayuda se elevaba 200 euros. El Gobierno ha aumentado la cuantía de residencia, la aportación fija que reciben en su beca algo más de 100.000 alumnos que estudian fuera de casa, que pasó de los 2.500 euros de 2024-25 a 2.700.
También consolida un segundo cambio de relevancia introducido el presente curso, el que permite que los estudiantes universitarios o de enseñanzas artísticas superiores con una discapacidad de entre el 25% y el 65% y con derecho a beca, unos 1.200, reciban un 25% más de ayuda en cada una de las cuantías no variables (la fija, la de desplazamiento y la de excelencia). Con esa reforma se extendió a los jóvenes con discapacidad moderada un plus que ya tienen los universitarios con limitaciones severas, de más del 65%, que reciben un 50% más de beca.