El juez cree que 16 M€ de Plus Ultra fueron a la red de blanqueo de oro venezolano
El magistrado destaca en su auto que la aerolínea envió 13,1 M € a Puerto Rico desde sus cuentas españolas. Calama, al aceptar la causa remitida por un juzgado, apunta también el desvío de dinero de la pobreza

José Luis Rodríguez Zapatero, en un mitin en León el pasado marzo, con motivo de las elecciones autonómicas.
La investigación del llamado caso Zapatero sigue desvelando nuevos datos. Ayer se conoció a través de diferentes fuentes que el juez José Luis Calama, cuando recibió el caso de un Juzgado de Madrid que había decidido inhibirse, el pasado 3 de marzo desveló en su auto que 15.954.526 euros de los primeros 19 millones que fueron recibidos con cargo al rescate por parte del Estado español de la compañía aérea Plus Ultra, fueron remitido a la red de blanqueo de dinero que había sido obtenido en el mercado del oro y también con cargo a las ayudas a la alimentación de la población que vive empobrecida en Venezuela. El documento judicial también explica que desde las cuentas de la aerolínea se remitió ese dinero hacia «sociedades instrumentales de una organización dedicada al blanqueo de capitales, entre las que se encuentran Allpa Wira Trading UK, Wailea Investmente LTD y V Alerial Corporation». Estas empresas, según la investigación, podrían estar vinculadas a la empresa panemeña Panacorp Casa de Valores S.A., Andcapital Bank International Corp, Commonwealth Bank And Trust LTD, Financiera Avanza SA y Probitas Fidelis Limited.
Este fue quizá el dato más llamativo de otra jornada intensa en la que se sucedieron los nuevos datos desvelados, como que Plus Ultra envió a Puerto Rico 13,1 millones desde sus cuentas de España.
Mientras, la Udef, en el marco de las pesquisas del caso Zapatero, sitúa al empresario holandés Simón Verhoeven, nacido en 1959, en la cúspide de una presunta red internacional de blanqueo de capitales que estaría en el origen de la causa que investiga un juzgado de la Audiencia Nacional. Verhoeven habría integrado un grupo transnacional que utilizó fondos ilícitos de origen público venezolano —a través del programa de alimentos o el trasvase de oro desde el banco nacional— para enriquecerse. Un entramado en el que, además del citado investigado, se identifican otras tres personas que con el paso de las pesquisas se han convertido también en piedras angulares de la causa actual. Se trata del venezolano Rodolfo Reyes Rojas, accionista de Plus Ultra y cuya información de su teléfono volcado por una agencia estadounidense sirvió para poner el foco en Zapatero; el abogado español Miguel Palomero y el súbdito venezolano Danilo Diazgranado.
La pista sobre las actividades de Verhoeven, residente a caballo entre Suiza y Mallorca, la dio las autoridades judiciales y policiales de Francia y Suiza a la Udef en el verano de 2024. Dichos documentos lo señalan, junto al empresario peruano Luis Felipe Baca, como el presunto cabecilla de la citada red internacional de blanqueo de capitales. En el caso de Verhoeven habría utilizado dinero público del rescate de Plus Ultra —53 millones de euros concedidos en marzo de 2021— para cobrar un préstamo que le habría dado de forma previa a la compañía aérea para cuadrar sus cuentas. Para ello, utilizó supuestamente un entramado de sociedades de inversión bajo su control radicadas en distintos países, entre las que destacan la mercantil Allpa Wira Trading (Reino Unido y Suiza), Valerian Corporation (Gibraltar) y Wailea Investment (Francia). Estos contratos incluían intereses elevados y cláusulas de devolución automática tras la obtención del citado rescate.
Según recoge el sumario, en cuanto Plus Ultra recibió la inyección económica transfirió fondos a cuentas bancarias en el extranjero en favor de sociedades de Verhoeven. El propio acusado reconoció ante la Fiscalía de Ginebra la existencia de estos préstamos y admitió que fueron íntegramente reembolsados por Plus Ultra. Movimientos bancarios y registros Según la investigación, Plus Ultra transfirió a su cuenta personal en un banco de Gibraltar 920.870 dólares en abril de 2021, poco después del rescate. Desde allí, los fondos terminaron nutriendo un depósito en Suiza. También hubo desvíos a Montenegro: la compañía aérea transfirió otros 519.983 dólares a una cuenta en el Adriatic Bank bajo el concepto de «devolución préstamo». Además, la Fiscalía suiza detectó que la cuenta «matriz» de la red se alimentaba de flujos millonarios de orígenes opacos: 2,23 millones de francos suizos desde Isla Mauricio y más de 14 millones de euros desde Malasia.
En segundo lugar, los investigadores franceses y suizos consideraron que Simón Verhoeven era la persona encargada de dar cobertura formal a la organización criminal, utilizando sus sociedades para generar facturas falsas y actuar como un «pseudobanco» que reintegraba dinero «limpio» a sus clientes. Entre las operativas detectadas destacan la venta de oro. Su empresa Allpa Wira Trading emitió en febrero de 2021 una factura por la supuesta venta del metal precioso de origen desconocido a una sociedad de Dubái por un importe equivalente a unos 30 millones. Y también los artículos de lujo, como la venta de relojes por 240.000 euros a través de otra de sus sociedades, Wailea, a una empresa española.
Esta huella nacional permitió que la Udef registrara la casa en Mallorca de Verhoeven cuando la causa ya estaba judicializada tras la denuncia de la Fiscalía Anticorrupción, a finales de octubre de 2024. Así, el día 24 de ese mes, en cumplimiento de una comisión rogatoria solicitada por Suiza, los agentes procedieron a la entrada de su domicilio, situado en la localidad de Santa María del Camí. Durante el operativo se incautó abundante material informático (ordenadores, discos duros y memorias USB), relojes de lujo de las marcas Omega o Rolex y dos lingotes de oro macizo, uno con un peso de 100 gramos y otro de 50. Verhoeven pasó a estar investigado por los delitos de pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales, tráfico de influencias y apropiación indebida y en la actualidad tiene una orden de busca y captura activa. El juzgado le ha embargado bienes y la prohibición de venta sobre el 50% de dos fincas ubicadas en Marratxí (Mallorca), cuya titularidad comparte con su esposa, Lorena Rendón.