El rey exige más seguridad al Estado y Sánchez denuncia insolidaridad en la UE
El presidente pide una reunión urgente de los ministros del Interior en una carta a Von der Leyen

Colocación de la boya flotante para delimitar la zona que separa Ceuta de Marruecos, en la playa del Tarajal, este sábado.
La entrada en Ceuta de decenas de miles de migrantes, muchos de los cuales ya han regresado a Marruecos, ha llevado al rey a expresar este sábado su «preocupación e indignación» por los «graves» acontecimientos ocurridos y ha pedido que estos hechos no vuelvan a repetirse, mientras que el Gobierno de Pedro Sánchez ha denunciado la actitud «egoísta e insolidaria» de algunos miembros de la UE.
Según ha informado la Casa Real en un mensaje hecho público este sábado, el jefe del Estado ha seguido «con gran preocupación e indignación» los graves acontecimientos de esta crisis migratoria ocurrida en Ceuta y, en menor medida, en Melilla.
Felipe VI ha subrayado la necesidad de adoptar todas aquellas medidas que transmitan «de forma unida, clara y determinante a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y cariño del resto de España» y ha agregado: «El Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos –que, además, se han traducido en una triste y trágica pérdida de decenas de vidas– vuelvan a repetirse».
"Hemos revertido la situación en 24 horas", asegura Marlaska, tras referirse a Marruecos como un «socio fiable»
Mientras, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido este sábado a Bruselas una reunión extraordinaria «con carácter de urgencia» de los ministros del Interior de la Unión Europea para tratar la crisis migratoria en Ceuta, que ha sido solicitada también por una veintena de países miembros, y que finalmente se celebrará el próximo martes por videoconferencia.
En una carta dirigida a los máximos responsables de la UE, Sánchez expresa su «profunda preocupación» por la reacción de algunos gobiernos europeos «tras el incidente ocurrido en la frontera exterior de la Unión Europea, en Ceuta».
"La mayoría nos ha mostrado su apoyo y solidaridad, y nos ha ofrecido su ayuda. Otros, sin embargo, han optado por atacar a España y pedir su exclusión temporal del Espacio Schengen", en alusión a la decisión del gobierno italiano, que ha acordado establecer a partir de este sábado controles aleatorios en aeropuertos y puertos marítimos a ciudadanos no pertenecientes a la Unión Europea (UE) que procedan de España.
A juicio de Sánchez, «en el contexto internacional actual, la Unión Europea no puede permitirse este tipo de reacción egoísta, polarizadora e ilegal».
Por su parte el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha destacado desde Ceuta que «en 24 horas» se ha revertido la situación en la ciudad, y ha criticado la posición «egoísta, insolidaria y poco responsable» de algunos países en esta crisis.
Grande-Marlaska ha elevado a al menos 67 las personas muertas desde el pasado jueves cuando intentaban entrar a nado en Ceuta, una ciudad que ha comenzado a recuperar este sábado la normalidad con la apertura de muchos comercios, bares y restaurantes tras la salida de miles de las personas que entraron irregularmente desde Marruecos.
Como ha podido comprobar EFE, los miles de inmigrantes que protagonizaron el pasado jueves la entrada ilegal masiva en Ceuta lo tienen muy claro este sábado a la hora de regresar a su país: «no hay nada para comer ni dormir, es mejor irse"; una idea en la que coinciden muchos de los que han optado por hacer el camino inverso.
A la reducción en las entradas ha contribuido la colocación de una barrera neumática de 500 metros de longitud en el espigón fronterizo del Tarajal y el gran despliegue de medios marítimos y terrestres, además de la presencia del Ejército.
Aunque la mayoría han vuelto a Marruecos, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), ha advertido este sábado, en un acto junto Alberto Núñez Feijóo, de que la ciudad «no ha recuperado» la normalidad porque todavía hay «miles de personas» por las calles, por lo que ha sostenido que la crisis «sigue abierta».