Miles de personas exigen medidas urgentes en vivienda tras el desahucio de Maricarmen

Sentada en la Puerta del Sol al finalizar la marcha.
Ni una Maricarmen más'. Éste fue el lema con el que miles de manifestantes se congregaron este sábado en la Puerta del Sol de Madrid, en una marcha convocada por el Sindicato de Inquilinas para reclamar responsabilidades por el desahucio de Maricarmen Abascal, la anciana de 87 años que fue desalojada de su casa en el barrio madrileño del Retiro el pasado miércoles, y pedir medidas urgentes que garanticen el derecho a la vivienda.
Los asistentes portaron pancartas en las que se podían leer proclamas dirigidas a la gestión de la vivienda como «Hace falta ya una huelga de alquileres, hace falta ya una huelga general", «Madrid será la tumba del rentismo» o «Fondos buitre expropiación", mostrando el hartazgo ante la crisis de la vivienda que ha llegado a un punto crítico tras el drama de la vecina madrileña.
Las responsabilidades se repartieron por igual a todas las administraciones. Desde cánticos que se dirigían contra Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida —"¡El ático de Ayuso, para Maricarmen!, o «Ayuso, Almeida idos a la mierda"-, hasta pancartas que rezaban «PSOE y Sumar, responsables de nuestra miseria». Los manifestantes, que el Sindicato de Inquilinas cifraron en unos 300.000, no diferenciaron y culparon a los gobiernos local y autonómico, así como al de la nación, a los que hicieron responsables de la situación que vive no sólo Maricarmen, sino cientos de familias en España.
La marcha, que comenzó a las 18.30 horas en Madrid, no se dio sólo en la capital, sino que se enmarcó en las protestas organizadas en 40 ciudades de todo el país bajo el lema 'Ni una Maricarmen más'.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública y secretario general de los socialistas madrileños, Óscar López, confía en alcanzar un acuerdo en torno al decreto de vivienda y que se plasme en el Congreso «escuchando el grito de la calle", con el desahucio de la octogenaria Maricarmen como telón de fondo, para condenar el hacer «nada» del que cree que presume el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, en políticas de vivienda.