La policía detiene en Alemania a Pablo Elkoro, presunto colaborador del comando Araba de ETA
El presunto colaborador de ETA Pablo Elkoro Ayastuy fue detenido el pasado miércoles por la noche en la ciudad alemana de Nüremberg, en una operación desarrollada de forma conjunta por las policías germana y española. Varios agentes de la policía federal alemana lo capturaron cuando salía de su domicilio. El supuesto activista, que huyó de España en 1998 tras la desarticulación del comando Araba, no iba armado, pero portaba documentación falsa. Pablo Elkoro está reclamado por la Audiencia Nacional, que ya ha cursado una petición de extradición dirigida a las autoridades germanas por colaborar con el comando Araba de ETA. Es hijo de José Luis Elkoro, fundador de Herri Batasuna, antiguo miembro de su Mesa Nacional y ex alcalde de la localidad guipuzcoana de Bergara; uno de sus hermanos, Iñigo, permanece en prisión por su relación con el aparato internacional de la banda. Con su detención culminó una operación que duró dos días y en la que la policía registró varios pisos utilizados por el supuesto activista etarra en Alemania. El ministro del Interior, Ángel Acebes, anunció ayer en Pamplona su captura y recordó que la Fiscalía de la Audiencia Nacional le acusa de colaboración con banda armada, ya que participó de las actividades del comando Araba de ETA junto a Aitor Bores Gutiérrez, Ignacio Crispín Beitia y José Antonio Hernández Velasco hasta que el grupo fue desarticulado por la policía. También le imputa un delito genérico de terrorismo y otro de asesinato en grado de tentativa por ayudar a los miembros de ese grupo a atentar en 1997 contra la base militar de Araca, en las proximidades de Vitoria. Allí, la banda terrorista colocó 2 cargas explosivas junto a un muro cercano a la residencia de oficiales, que estallaron sin causar víctimas. Las fuerzas de seguridad lo encuadraban desde su huida en el aparato internacional de la banda terrorista, que le habría encargado la realización de campañas de información y propaganda. Cartas amenazantes Por eso, se le relaciona con el envío de cartas amenazantes en nombre de ETA a embajadas de países que cuentan con representación permanente en España y a agencias de viajes, a las que alertaba del riesgo de viajar a España, país que describía como «zona de guerra». Los expertos de la lucha antiterrorista enmarcan estas actividades en una nueva campaña de ETA dirigida contra el turismo. Además, Interior le atribuye haber participado en varios actos de violencia callejera en 1995.