OPINIÓN Fernando Jaúregui
Algo más que un cumpleaños
Cumplir 35 años puede ser, para la mayor parte de los mortales, un hito más. Que quien los cumpla sea el heredero de la Corona de uno de los diez países más ricos del mundo es ya otra cosa. Es el caso de Don Felipe de Borbón, el futuro Felipe VI, quien mañana coloca 35 velas en la tarta. Los que presumen de conocerlo aseguran que se trata de un hombre cabal, lleno de sentido común. Quien suscribe tuvo la suerte de tratarlo durante algunas semanas, para la elaboración de un reportaje en televisión, y puede suscribir lo mismo. Todos dicen, por lo demás, que el matrimonio del heredero se retrasa demasiado, porque la primera obligación de un futuro Rey es asegurar la continuidad de la dinastía. Y eso es cierto, como cierto es que empieza a existir una indudable preocupación ante el actual estado de cosas (me refiero a su soltería). El Príncipe, preparado como nunca lo estuvo un futuro Rey, se encuentra aparentemente desasistido para alguien en quien recaen ya tan importantes funciones y responsabilidades. Apenas un abnegado jefe de gabinete cubre casi todas las funciones que debería desempeñar un grupo de asesores en todos los campos, incluyendo el diplomático y el de la prensa. Ello está contribuyendo a que la figura del futuro Felipe VI sea aún bastante desconocida para los españoles. Jamás ha habido un verdadero plan de comunicación en este sentido. Hora es ya, cuando este cumpleaños coincide con la plena entrada en funciones de un nuevo jefe y un nuevo secretario general de la Casa del Rey, de que estas carencias se subsanen. La Corona, la propia personalidad de Felipe de Borbón, bien merecen un esfuerzo en este sentido.