Duras críticas al Gobierno
Las objeciones a la reforma no terminan ahí. El Poder Judicial también considera que la actual redacción del artículo que prevé un agravante muy cualificado a los delincuentes multirerincidentes no es adecuado. Los vocales del CGPJ consideran este agravamiento no puede ser una obligación para el juez, sino sólo una opción que el podrá utilizar o no después de ponderar las circunstancias del procesado y la gravedad de los hechos. La minoría progresista del CGPJ considera incluso inadecuadas las reformas para las que el informe, respaldado por la mayoría conservadora, pide su utilización con una fórmula más suaves. Estos juristas estiman que cualquier intento de transformar la suma de pequeños hechos delictivos (faltas) en delitos es ilegal y que las medidas del Gobierno para castigar con dureza la multireincidencia son preceptos inconstitucionales, «propios de un derecho penal de cuño autoritario, defensista y predemocrático». El Poder Judicial, no obstante, considera acertados los cambios legales incluidos en la reforma del Código Penal que tienen como objetivo poner cerco a los maltratadores domésticos. Estiman acertada la transformación en delito de cualquier agresión en el ámbito doméstico, la ampliación de las víctimas de este supuesto a todas las que conviven juntas (no sólo a los cónyuges), la imposición en todos los casos de penas de alejamiento del agresor, la ampliación de las agravantes y atenuantes de parentesco, y la pérdida del derecho del condenado a las visitas o acceso a los hijos en el tiempo de condena.