«El poder no encuentra ya otra base que una guerra inaceptable para la mayoría de la población» Franco Berardi (profesor)
Los aliados avanzan en el norte
Un soldado británico apunta con su arma a una anciana en una calle de Umm Qasr, en el sur iraquí
Sin novedad en el frente norte. Dos días después de la espectacular operación paracaidista de Estados Unidos para introducir sus efectivos por el norte de Irak e iniciar su colaboración con los guerrilleros locales kurdos para enfrentarse a las tropas de Sadam, los aliados no sólo han reforzado sus posiciones, sino que su táctica sigue desarrollándose sin problemas y continúa sin trances destacados el avance hacia Kirkuk. Kirkuk, con 600.000 habitantes, es la primera ciudad septentrional plenamente iraquí, es decir que no pertenece a la región semiautónoma del Kurdistán o, lo que es lo mismo, la primera ubicada fuera de la zona de exclusión aérea establecida durante la primera Guerra del Golfo. Las operaciones de «limpieza» de las últimas horas han consistido en un barrido aéreo en el que se han bombardeado dos plataformas de lanzamiento de misiles tierra-aire de las fuerzas iraquíes. Los cazas del portaaviones estadounidense Theodore Roosevelt se encargaron de neutralizarlas en la noche del viernes al sábado, hora española, cuando efectuaban una misión de protección del aeródromo de Harir, en Bashur (al norte de Erbil), donde se desplegó el millar de paracaidistas estadounidenses. Pasos atrás Mientras tanto, miles de combatientes kurdos, como avanzadilla terrestre respaldada por las fuerzas especiales estadounidenses, continuaron tomando varias localidades, al tiempo que soldados iraquíes comenzaban a abandonar sus primeras posiciones al norte de Kirkuk. En concreto, dejaron el frente que mantenían cerca de la localidad kurda de Qush Tapa, a unos 60 kilómetros de Kirkuk. Según fuentes kurdas, el avance en las próximas horas podría ser considerable, ya que una avanzadilla de guerrilleros del partido Unión Patriótica del Kurdistán (UPK) ha logrado situarse en posiciones muy cercanas a Kirkuk, a unos 20 kilómetros. Los guerrilleros kurdos, conocidos como pesmerga, aseveran que el retroceso de las tropas iraquíes es continuo e, incluso, muchos de sus efectivos se están entregando a los aliados. Campesinos contra militares Un equipo de militares estadounidenses fue atacado por furiosos campesinos turcos cuando ayer intentó examinar un misil que por error cayó en el sur de Turquía, y a relativa distancia de la frontera iraquí. Más de cien campesinos, que aguardaban la llegada a los expertos gritando consignas contra la guerra y Estados Unidos, arrojaron piedras, huevos y objetos contundentes contra los cuatro vehículos todo terreno que trasladaban a los miembros del equipo. Los objetos arrojados por los aldeanos a corta distancia, y en medio de la pasividad inicial de las fuerzas de seguridad, impactaron en las ventanillas de los vehículos, rompiendo los cristales, que causaron rasguños a algunos de los ocupantes.