La Ronda Sur tan sólo es utilizada por uno de cada veinticinco conductores leoneses

El entorno de la Plaza de toros figura entre los lugares más colapsados de la ciudad
Más de 35.000 vehículos acceden cada día a León desde los cuatro purtos cardinales que enlazan la ciudad con las provincias vecinas. Las carreteras y travesías más conflictivas son la N-120, en La Virgen del Camino, con 14.690 coches diarios el día que se hizo la última medición (a pesar de la entrada en servicio de la autopista de Astorga), la N-630, con 12.216 desde Benavente, la N-601, de Valladolid, con 7.096 y la carretera de Santantes N-621 con una media de 5.600 automóviles diarios. Según los técnicos municipales, esta enorme densidad de tráfico fluye directamente hacia el centro de la ciudad, sumándose al que por sí mismo generan sus propios habitantes, lo que hace inviable cualquier solución provisional el problema, incluso un simple parcheo, hasta que no concluyan las rondas de circunvalación por el oeste (San Sandrés del Rabanedo) y el sur (Trobajo del Cerecedo hacia La Virgen del Camino), así como la futura autopista de Benavente. De hecho, la primera fase de la ronda sur, entre el alto del Portillo y la avenida del Doctor Fleming sólo ha conseguido aliviar en un 4% el tráfico que atraviesa León de oeste a este a través de la avenida de Fernández Ladreda y el cruce de Michaisa, aunque se ha logrado reducir el tránsito de vehículos pesados con desvíos obligatorios. Se supone que la segunda fase de la ronda, cuyas obras no han comenzado aún, aunque sí se han expropiado los terrenos que atraviesa, eliminará definitivamente el problema. De momento el Ayuntamiento se conforma con mantener la densidad histórica del tráfico sin que repercuta demasiado el aumento del parque móvil de la ciudad, que las estadísticas cifran ya en casi un coche por cada dos habitantes. Así, «permanecen estancados los tráficos en la zona centro» (...), lo mismo que «en el eje de Fernández Ladreda a la avenida de Portugal, que disminuirá una vez que concluya la construcción de la ronda sur», mientras que en el Crucero y Alvaro López Núñez se ha logrado rebajar en un 27% la densidad histórica del tráfico a costa de derivarlo hacia Eras de Renueva como nuevo punto negro.