Aznar y Durao Barroso confirman que el trayecto no superará las dos horas y 45 minutos
El AVE Madrid-Lisboa estará listo en el 2010 y finalmente pasará por Badajoz
Tras barajarse numerosas fechas desde hace más de un año y después de que el ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, se haya referido a este tem

Aznar, junto al primer ministro portugués, José Manuel Durao Barroso
El presidente español, José María Aznar, y el primer ministro del país anfitrión, José Manuel Durao Barroso, confirmaron que el viaje entre las dos capitales no superará las dos horas y 45 minutos. Su paso por Extremadura, además, ha creado una rápida reacción del Gobierno de esta Comunidad quien atribuye a la estrategia de su presidente, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, este «paso histórico». El anuncio se hizo público en la mañana de ayer por parte de los presidentes durante su comparecencia conjunta en rueda de prensa, una noticia que ya había sido adelantada por fuentes diplomáticas de la Cumbre poco antes de su inicio. Otras conexiones Además del AVE Madrid-Lisboa, se realizarán otras tres conexiones de «velocidad alta», que no superarán los 250 kilómetros por hora, entre Oporto y Vigo, que estará finalizada en 2009 y una segunda entre Oporto, Aveiro y Salamanca, que arrancará en 2015 y permitirá viajar a Madrid en menos de tres horas. En concreto, ambos ejecutivos acordaron también que la conexión entre el sistema portuario de Lisboa-Setubal-Sines-Elvas-Badajoz-Puertollano-Madrid iniciará su explotación durante los años 2007 y 2008. Ambos gobiernos darán prioridad a los trenes que viajarán de Oporto a Vigo y de Lisboa a Madrid y pedirán a la Comisión Europea que sean incluidas con urgencia en las redes transeuropeas de transportes, según explicó Durao Barroso. Por su parte, Aznar expresó que esta decisión «es la mejor para la integración y la cohesión de nuestros territorios». Reconoció también que «las cosas antes no estaban suficientemente maduras», añadió, en referencia a la falta de consenso en esta materia durante el último año, tras la pasada Cumbre Ibérica de Valencia. El primer ministro portugués anunció además que mañana, el ministro de Obras Públicas luso, Carmona Rodrígues, expondrá en detalle el Plan ferroviario portugués para el siglo XXI, que contará con financiación comunitaria, iniciativa pública y privada y un 20% de presupuesto público. Este plan, explicó, aportará al país vecino un crecimiento del 2,8% del PIB, generará 91.000 puestos de trabajo, tendrá un impacto sobre el 81% de la población portuguesa y supondrá un esfuerzo financiero de 650 millones de euros anuales en 17 años. Aparte, ambos explicaron que bajo la supervisión de los ministerios de ambos países, se constituirá un grupo de trabajo para la definición de una política de explotación conjunta de los corredores internacionales de Alta Velocidad, integrado por los operadores nacionales de ambos países. Este órgano analizará y presentará, antes la próxima cumbre ibérica, un estudio de los servicios que se desarrollarán sobre las líneas de Alta Velocidad, comenzando por el eje atlántico y Lisboa-Madrid. Postura extremeña La noticia del AVE Madrid-Lisboa se ha recibido con júbilo desde Extremadura. La consejera de Fomento, María Antonia Trujillo, la calificó como «histórica». Así, afirmó que el paso de esta futura línea por la región confirma la estrategia seguida en este asunto durante los últimos años por el presidente Ibarra, si bien también reconoció el apoyo del titular de Fomento. No obstante, aprovechó para señalar que el Partido Popular lo que ha hecho ha sido sólo «conformarse con la idea inicial del corredor regional» mientras la Junta trabajaba por el internacional, y añadió que además, la postura de los populares en algunas ocasiones ha originado protestas y muchas tensiones por parte del país vecino portugués «con el único objetivo de mirar intereses partidarios y no los de Extremadura».