| Crónica | Visita oficial del Rey a Chile |
Un paseo real por la Antártida
Don Juan Carlos vio cumplido ayer uno de sus más íntimos deseos, conocer el rincón más austral del planeta, en donde visitó las dos bases militares españolas en la zona

El Rey don Juan Carlos concluyó ayer su tercer viaje de Estado a Chile tras despedirse en Villa Las Estrellas, el asentamiento humano más austral del planeta, de Ricardo Lagos, presidente del país latinoamericano. Acto seguido, y tras reconocer que «hacía mucho tiempo que no lo pasaba tan bien», el Rey se trasladó a las bases españolas en la Antártida. Don Juan Carlos concluyó su viaje a Chile con una visita al citado asentamiento, donde viven 20 familias de militares chilenos asignados a la zona y donde, acompañado por el presidente Ricardo Lagos, tuvo que soportar una sensación térmica de 12 grados centígrados bajo cero y permanente luz de día, ya que en esa zona del hemisferio sur el sol está presente las 24 horas del día. Tras la visita a la Villa Las Estrellas, adonde llegó a bordo del rompehielos de la Marina chilena Viel , el Monarca fue despedido en una emotiva ceremonia por el presidente Lagos, quien inició su regreso a la cuidad de Osorno, a 920 kilómetros al sur de Santiago, donde realizará actividades de su agenda oficial para luego regresar a la capital chilena. Al despedirse el ilustre visitante, el Gobernante chileno dijo que «no es usual terminar aquí una visita de Estado», y agregó: «Estamos muy honrados de que nos haya querido acompañar hasta acá, donde hay también un pedacito de Chile». Tras destacar la importancia de que las relaciones entre ambos países «sean políticas, económicas, culturales y científicas», Lagos explicó que Chile tiene con España «una historia común, un futuro común». «Con España tenemos fundamentalmente valores que compartimos, y esos valores se han visto reflejados en esta visita», agregó. El estrecho de Magallanes Después de que Lagos dejara la Antártida, don Juan Carlos se trasladó hasta las bases antárticas españolas «Juan Carlos I», en la Isla Livingston, y «Gabriel de Castilla», en la Isla Decepción, la que se yergue en el cráter de un volcán submarino apagado, al oeste de la Península de O'Higgins. Estas bases, habitadas por personal militar español, reciben por primera vez la visita del Rey de España. Don Juan Carlos, quien prolongó en 24 horas su visita oficial a Chile debido a la demora en el viaje a la Antártida, que se postergó durante medio día por razones meteorológicas, regresará hoy a Santiago de Chile, desde donde cogerá el avión de la Fuerza Aérea Española que le dejará a primera hora del mañana en el aeropuerto de Barajas, en Madrid. Ayer, antes de partir desde Punta Arenas, el Rey aprovechó la obligada espera para, invitado por Lagos, navegar por el estrecho que en 1520 descubrió Hernando de Magallanes y avistar, desde un helicóptero, la reserva que acoge a más de 100.000 pingüinos en la isla Magdalena, así como las ruinas de Fuerte Bulnes, el primer asentamiento chileno en la Patagonia.