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Ana Gaitero - redacción
León

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El voto de los mayores en una provincia cada vez más envejecida es esencial para los partidos políticos. Las personas mayores figuran en letras mayúsculas en los programas electorales; es más difícil encontrar información fiable sobre el estado de los servicios que hacen falta para aumentar la calidad de vida de este sector de la población y para facilitar su permanencia en casa durante los últimos años de su existencia. Una vez reconocido que las «necesidades sociales y sanitarias han crecido deprisa y no han sido satisfechas con el aumento de la cobertura que se producido en los últimos años» es el mismo el Plan Sociosanitario de Castilla y León, en vigor hasta el año 2007, el que deja claro que actualmente el cuidado de las personas dependientes en el domicilio recae en el 80% de los casos en la familia. Los cambios sociales, como la incorporación de la mujer al mercado de trabajo, «parece predecir un déficit potencial de cuidados desde el sector familiar», predice. El servicio de ayuda a domicilio es uno de los programas preventivos individuales que nació como un dispositivo de atención personal y doméstica al apoyo psicosocial y familiar y tareas relacionadas con el entorno. Actualmente también se utiliza como servicio de apoyo a la dependencia. El promedio semanal es de cuatro horas y casi nunca supera las 10 horas de atención. En la capital hay sólo 312 beneficiarios, mientras que en Ponferrada ya son 356 los usuarios de la ayuda a domicilio. En los municipios que dependen de la Diputación la ayuda a domicilio llega a 1.856 personas, pero todavía hay una lista de espera de otras 500 en el medio rural. El plan incide en la «necesidad de continuar aumentando la cobertura de este servicio» y también de adaptarlo a las nuevas necesidades sociales, aumentar el número de horas y coordinar su prestación con la atención primaria sanitaria en el domicilio. La teleasistencia es otro de los servicios complementarios que más ha aumentado su cobertura en la última década: de 23 usuarios en 1994 en la provincia se ha pasado a 2.207, pero actualmente, según las zonas, hay que esperar hasta un año para poder contar con un teléfono en casa conectado a una centralita que realiza seguimiento periódico de los beneficiarios y sirve de contacto inmediato ante cualquier emergencia. Los centros de día para atender a personas que viven solas o con sus familias durante una parte de la jornada tienen 100 plazas, pero su demanda se ha duplicado. Si en el 2001 hubo 31 solicitudes, al año siguiente fueron 66. En cuanto a las plazas en residencias asistidas, León está muy por debajo del 5% sobre la población de más de 65 años recomendado. El aumento se hace especialmente necesario en León capital donde la residencia de la Junta carece de plazas para asistidos y sólo hay 18 plazas concertadas en un centro privado.

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