| Análisis | Las consecuencias de los atentados |
Terrorismo islámico: una sangrienta franquicia en alza
Los últimos actos del terrorismo internacional demuestran que siguen golpeando sobre todo en lugares simbólicos, pero que ponen cada vez más acento en los ataques masivos

Un hombre muestra su repulsa al 11-M en el estadio Vicente Calderón
¿Cómo ve un terrorista islámico lo que ocurrió el 11 de marzo en Madrid? ¿Qué lecturas saca? ¿Qué consecuencias tendrá en la lucha contra el terrorismo? ¿Hará que haya más ataques? Diez días después de los atentados que sacudieron Madrid los responsables de lucha antiterrorista, los analistas y los expertos empiezan a hacerse estas preguntas. Y con todas las reservas que se pueden tener a la hora de hacer lecturas sobre un mundo tan imprevisible como el del terrorismo islámico, aparecen las primeras conclusiones. 1 ¿Qué análisis hace el terrorismo islámico del 11-M? Es la primera vez desde los ataques del 11-S en Nueva York y Washington que el terrorismo islámico es capaz de atacar a un país occidental en su territorio. Anteriormente se habían alcanzado intereses de estas naciones en terceros países (Bali o Casablanca, Turquía), pero nunca en su propia casa, con el profundo efecto de terror e inseguridad que eso provoca. «Es una victoria para ellos», comenta Jean Charles Brisard, experto francés en terrorismo islámico que colabora con la policía española en las investigaciones del 11-M. Un informe del Centro Europeo de Inteligencia Estratégica y Seguridad (ESISC, en sus siglas en inglés) va más allá y asegura que esto demuestra que las células terroristas islámicas siguen manteniendo intacta toda su agresividad y que son capaces de llevar a cabo operaciones complejas. «Este éxito va a aumentar el prestigio de los que las llevan a cabo y va a facilitar, entre otras cosas, el reclutamiento de nuevos miembros en los próximos meses», dice el informe. Este efecto propagandístico que los atentados tienen entre la militancia es muy acusado. En el mundo musulmán, pero sobre todo en la cultura árabe, la demostración de fuerza por parte del líder es fundamental. 2 ¿Los atentados de Madrid se ejecutaron teniendo en cuenta el momento político que vivía España? Aquí los expertos no se ponen de acuerdo. Brisard defiende que el integrismo islámico y, en concreto, Al Qaida ha pasado de huir de la persecución que siguió al 11-S a retomar la ofensiva con atentados que tienen muy en cuenta el momento político en el que son cometidos. El informe del ESISC, sin embargo, deja algunas dudas sobre este aspecto. «La relación directa entre los atentados y la retirada de las tropas es cuestionable», dice. Sin embargo, fuera cual fuera el plan del atentado, los expertos coinciden en que el anuncio de la retirada de las tropas de Irak va ser considerado como una victoria por los terroristas. Poco importa que ya estuviera contemplada en el programa del PSOE. «No hay duda de que esta otra 'victoria' va a ser ampliamente explotada por los yihadistas. Por primera vez pueden poner sobre la mesa un victoria política 'real'. Esta es, obviamente, una señal peligrosa. Si la idea se afianza y los yihadistas empiezan a creer que con el terror se consiguen objetivos, no ya a largo plazo -como creían hasta ahora-, sino inmediatos, esto podría provocar la aparición de un nuevo terrorismo islámico, similar al que existió en los ochenta en el Líbano con Hezbolá y el terrorismo de inspiración iraní. Esta evolución provocaría más ataques», dice el ESISC. 3 ¿Está Al Qaida realmente implicada en los atentados de Madrid o fue un grupo autónomo afín? A medida que se conocen las relaciones de Jamal Zougam, el detenido que más juego está dando a la investigación, con grupos integristas, más crece el debate sobre el papel que Al Qaida haya podido jugar en los atentados. «El terrorismo islámico funciona ahora como una franquicia. Hoy está articulado en torno a Al Qaida, una corporación armada al concepto lanzado por Bin Laden en febrero de 1998: la yihad contra los judíos y cruzados. Muchas organizaciones se le han unido. Entre 1998 y 2001, miles de militantes pasaron por sus campos de entrenamiento en Afganistán y ahora por los de Chechenia. Muchos de ellos regresan a casa y crean sus propios grupos autónomos, de los que Bin Laden o Ayman Al Zawahiri son más inspiradores que jefes reales. Ellos dan la orden general y las células golpean. Eso es, seguramente lo que ocurrió en Madrid. Los vínculos descubiertos con el atentado de Casablanca hablan más de un acción de un grupo autónomo que de una acción dirigida directamente desde la central», dice el ESISC. 4 ¿Hacia dónde camina el terrorismo islámico tras el 11-M? Según los expertos, esta estructura de células autónomas hace que la lucha antiterrorista sea muy difícil. Además los atentados del 11-M dan la voz de alarma sobre la situación del integrismo marroquí. «Tras los atentados de Casablanca en vez de actuar se han esparcido por toda Europa, integrándose en las comunidades marroquíes presentes en el continente. La situación actual se parece a la de hace unos años en Argelia: presencia de células de apoyo en varios países, que se pueden activar para cometer ataques», dice el Cesic. 5 ¿Va a haber más atentados? ¿De qué tipo? ¿Contra qué? Los últimos ataques del terrorismo islámico internacional demuestran que siguen golpeando sobre todo en lugares simbólicos, pero que ponen cada vez más acento en los ataques masivos como el atentado perpetrado en Madrid. Esta tendencia corresponde a las indicaciones dadas en los últimos meses por los ideólogos del movimiento, en el que se invitaba a «tomar ejemplo de Bali» y golpear a multitudes con la intención de provocar baños de sangre.