La policía sospecha que el ideólogo de la masacre está fuera de España
Las fuerzas de Seguridad y los servicios de Inteligencia centran sus investigaciones en averiguar si la orden de perpetrar los ataques terroristas del 11-M en Madrid partió de un responsable de Al Qaida o de cualquiera de sus grupos satélite que permanece oculto fuera de España, lejos de sus perseguidores. Esa persona, que unas fuentes sitúan en el Sáhara y otras en Asia Central, sería el cerebro instigador de los atentados, y habría encargado ejecutar la masacre a su célula española el 11 de marzo, en un día que coincidía con un aniversario del 11 de septiembre. A día de hoy «ya no hay duda» para las fuerzas de Seguridad de que la orden de atentar en Madrid la dio fuera de España alguien que jamás participa en la ejecución de los atentados, sino que actúa de ideólogo. Diluirse entre los inmigrantes La responsabilidad de este jefe terrorista arrancaría, según fuentes militares, de tiempo atrás cuando -de acuerdo con la hipótesis que ahora manejan el CNI y la policía- habría ordenado a un grupo de combatientes fundamentalistas infiltrarse en España, diluirse entre los miles de inmigrantes que viven y trabajan en el país y «sacudir todo lo que pudieran». Estos investigadores le sitúan en algún poblado de la zona del llamado Gran Sáhara -Chad, Niger y Argelia-, lugares desérticos en los que la influencia del Estado, ya de por sí débil en esos países, es casi nula. Por ello, creen que fue la zona que eligieron muchos líderes de Al Qaida para refugiarse tras huir de Afganistán después de la invasión estadounidense, que les despojó de la protección del régimen de los talibanes. Del mismo poblado salieron las instrucciones para atentar en Casablanca. Le Monde apunta una segunda posibilidad: que el instigador sea el marroquí Abdelkarim el Mejati, uno de los 23 buscados por los atentados de Casablanca. Este árabe de madre francesa, educado en el Liceo de Casablanca y que estuvo casado con una estadounidense, es un joven burgués que se radicalizó. El FBI le considera una «posible amenaza contra Estados Unidos». Podría estar en Pakistán.