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Agrícolas crece hacia el sur
El edificio de Armunia, levantado en 1966, ha sido remodelado y ampliado por primera vez con una inversión de 3.600.000 euros que incluye los nuevos laboratorios

El jardín botánico de la escuela agraria durante la fiesta de San Isidro
La Escuela Superior y Técnica de Ingeniería Agraria de León tiene su origen en la primitiva escuela técnica que se levantó sobre una finca de 16 hectáreas de la vega de Armunia entre 1966 y 1968. La generosidad de la junta vecinal de este pueblo aledaño a la capital, hoy anexionado, hizo posible contar con un espacio tan privilegiado como el que ocupa. Un decreto certificó la creación de la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola de León en 1964, que comenzaría a funcionar el curso 1.967/68, de modo provisional, en la Facultad de Veterinaria. El curso siguiente se estrenó el edificio de nueva planta, una moderna construcción para aquella década de los 60, y desde entonces no había sufrido ninguna modificación. Apenas se habían hecho algunas pequeñas obras de reforma. Han pasado 38 años para afrontar su primera gran reforma y la ampliación con un edificio anexo dedicado a laboratorios. El nuevo edificio, ubicado en la zona sur de la finca, tiene 2.000 metros cuadrados de superficie útil y su función prioritaria es convertirse en un espacio dedicado a las prácticas. El área de ingeniería de la titulación superior va a ser la principal beneficiaria de las instalaciones, que aún no están dotadas al cien por cien y se espera que el próximo curso «estén a pleno rendimiento», precisó el director del centro, Juan Antonio Boto. «Esta remodelación era prioritaria puesto que cuando se abrió esta escuela había una sola titulación de ingeniero técnico y actualmente son cuatro las titulaciones, una de ellas superior», agregó. El director reconoce que las prácticas son una demanda generalizada tanto del profesorado como del alumnado. En total, la inversión supera los 3,6 millones de euros y ha servido también para acondicionar el jardín botánico del centro, que ocupa una superficie de 10.000 metros cuadrados y es un campo de prácticas de primera categoría para la titulación de jardinería y paisajismo. Otra de las singularidades de la escuela es el campo de prácticas. que mantiene una hectárea dedicada al cultivo del lúpulo -la escuela tiene derechos para vender la producción-, otra hectárea y media de frutales y 8,5 hectáreas a cultivos herbáceos. «Cuando se hace la siembra pueden ver cómo se desarrolla en una finca comercial, donde también pueden estudiar las poblaciones de insectos y los riesgos de las plantaciones. Asimismo, el auge de las denominaciones de origen y los productos de calidad ha supuesto una demanda de estudios e investigaciones específicas sobre la manzana reineta del Bierzo, el pimiento de Fresno de la Vega, el tomate de Mansilla de las Mulas y las alubias de La Bañeza, entre otros. Su implicación ha alcanzado a la denominación de vino del Bierzo y los estudios sobre vinos de la tierra. «Para darse una idea de nuestra implicación en la sociedad leonesa hay un dato muy claro: somos el centro que más prácticas en empresas tenemos», subraya el director. Durante el curso 2002/03 se alcanzaron 167 prácticas de empresa del alumnado de la escuela en diferentes centros. La escuela cuenta también con un invernadero de 612 metros cuadrados que ya, a finales de los 80, contaba con riego por goteo y microaspersión, así como un dispositivo calefactor, según deja constancia la memoria de Miguel Cordero del Campillo acerca de esta escuela en aquellos años. Desde hace cuatro años cuenta con un laboratorio de diagnóstico de plagas y enfermedades vegetales a cuya puesta en marcha contribuyó una entidad benefactora de la escuela, la Fundación Chicarro Canseco Banciella. Su presidente, Antonio Rodríguez Zapico, es de origen leonés.