Diario de León

El tránsito del planeta por el limbo solar se ha visto en León entre las 7.20 horas y la una de la tarde y no se repetirá hasta el 2117

Ningún vivo saludará más a Venus

La alineación de cuerpos celestes ha ofrecido un espectáculo que no ocurre desde 1882

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Marco Romero - redacción
León

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León ha sido uno de los primeros territorios de España desde donde se ha podido saludar por primera y última vez en este siglo XXI al planeta Venus, cuyo recorrido por el limbo solar ha ofrecido un espectáculo histórico para los leoneses que quieran convertirse por astrónomos durante seis horas. El Real Instituto y Observatorio de la Armada Española informó que las cuatro fases del contacto visual de Venus podrían seguirse en León entre las 7:20:21 horas y las 13:05:21, momento en el que el lejano planeta, aunque fuera del Sol, seguiría a su lado despidiéndose poco a poco hasta que en el año 2117 pueda repetirse un avistamiento del que no ha disfrutadio ningún ser humano que esté vivo, dado que su última manifestación tuvo lugar el 6 de diciembre de 1882. La ciudad de La Coruña ha sido la primera capital donde se pudo contemplar el tránsito de Venus y fue las Palmas la que despidió el fenómeno en este país. En Europa entró por Helsinki y salió por Lisbota, mientras que al otro lado del Atlántico Buenos Aires fue la última gran ciudad que dejará de visualizarlo, aunque allí, como en el resto del hemisferio sur, pudo contemplarse en el 2012. En casi todo el mundo El acontecimiento, con motivo del cual se han organizado diversos concursos fotográficos y campañas de observación en todo el mundo, fue visible en todas sus fases en Europa, África -salvo la parte occidental-, Oriente Medio y casi toda Asia, menos la vertiente oriental. Los astrónomos están muy interesados en observar este tránsito porque con sus estudios pueden medir con precisión la distancia entre el Sol y la Tierra y, gracias a ello, determinar el tamaño de todo el sistema solar. Esta distancia, denominada unidad astronómica, sirvió para conocer también el tamaño de las estrellas e, en algún momento, del Universo. Se vió la magnitud del Sol Durante las cinco horas y cuarenta y cinco munitos que Venus se interpuso entre la Tierra y el Sol se pudo observar a contraluz cómo su redonda silueta describe una trayectoria curva a través del tercio sur del astro rey, ofreciendo una imagen que da cuenta de las magnitudes de ambos cuerpos celestes. El reducido tamaño aparente con el que se apreció el tercer objeto más brillante del cielo en contraste con lo que ocurre en un eclipse total, donde la Luna, menor que Venus, cubrió plenamente el disco de la estrella, se explica porque dicho planeta se encuentra unas 100 veces más lejos de la Tierra que su satélite. El interés de la cita astronómica radica en que desde la Tierra sólo es posible contemplar el tránsito de los dos planetas más cercanos, Venus y Mercurio, siendo el primero, en esa ocasión, observable a simple vista por su tamaño, si bien sus tránsitos son más infrecuentes, del orden de 13 por milenio. Regreso al futuro Diversas entidades en España y en el resto de Europa han considerado esta ocasión la excusa perfecta para invitar a quien se anime a levantar la vista al cielo y volver sobre los pasos de los primeros observadores, pero con más ventajas que éstos. Así, aficionados, profesores y hasta niños se convertieron en astrónomos sin exponerse al tifus, los interminables e inciertos viajes en barco, la incertidumbre inspirada por las tierras recién descubiertas y sus habitantes, las rivalidades de los viejos imperios, o el lento progreso de las teorías científicas y de los artilugios astronómicos. Las generaciones actuales son hijas de los nietos de quienes vieron este fenómeno por última vez y que lo utilizaban para desarrollar métodos como la triangulación y el paralaje.

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