| Crónica | La marcha de la comisión de investigación |
Una semana en blanco o negro
Las tres sesiones celebradas han dejado claro que PSOE y PP pretenden politizar la comisión y apenas han aportado nada que sirva para prevenir nuevos atentados
El presidente de la comisión (derecha) charla con el diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo
Han bastado únicamente tres sesiones para comprobar que, lejos del objetivo para el que se creó, los partidos, fundamentalmente PSOE y PP, defienden en la comisión sus propios intereses políticos. Las declaraciones de mandos policiales han sido interpretadas de modo radicalmente distinto. Para el PP, se ha demostrado que el Gobierno dijo la verdad y que la policía siempre trabajó, hasta el día 13, con la hipótesis de ETA. Para el PSOE, se ha demostrado que el Gobierno del PP mintió y que la de Al Qaida era la pista principal desde el día 11. El mismo esquema, blanco o negro, se ha repetido en los periódicos nacionales. Lo cierto es que los policías no han dicho ni una cosa ni otra. De sus declaraciones se ha podido deducir que en un primer momento se les atribuyo a ETA el atentado y conforme aparecían indicios tomaron en cuenta la hipótesis islamista. Pero, frente al empeño de PSOE y PP en que señalen cual de las dos era la principal, los comparecientes no se han movido de que se investigaban las dos. Quien mejor ha sabido reflejar esta forma de trabajar fue el ex subdirector general operativo de la Policía, Pedro Díaz Pintado. «Surgía lo que surgía y lo investigábamos», afirmó con sencillez quien era en el momento del atentado el máximo jefe policial. Lo que ha quedado acreditado es que la policía realizó su trabajo con absoluto rigor entre el 11 y el 14 de marzo y que se mantuvo al margen de cualquier refriega política. Resultó sorprendente la declaración del portero que vio a los terroristas antes de cometer el atentado. Su testimonio fue algo confuso y destacó su empeño en asegurar que ya por la mañana se habían encontrado los detonadores, algo que no supo justificar y que no tenía nada que ver con el motivo por el que se le había citado. Sesiones crispadas Las sesiones están resultando muy crispadas El grado de tensión ha llevado a que el diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo llamara «defensor de ETA» al portavoz del PNV, Emilio Olabarría. Cuando declaren periodistas y políticos la crispación irá en aumento. En especial si, como aseguran distintos responsables socialistas, acaban por llamar a declarar a Aznar. En ese caso, fuentes del PP dan casi por seguro que ellos citarán a Zapatero. La actuación de Del Burgo está siendo la más cuestionada por quienes asisten a las sesiones. Su empeño en mantener que aún existen dudas sobre la participación de ETA ha provocó la risa del resto de comisionados.