Presidente de la Delegación de León del Colegio de Arquitectos de León
«En el oeste sí se apreciaun urbanismo socialista»
Si no se concibe globalmente una ciudad y su alfoz desde el principio habrá que zurcirla en el futuro, explica el arquitecto

Rafael Santamaría, asomado a un balcón
Reelegido hace cinco semanas en su cargo, Rafael Santamaría siempre ha argumentado que León fue diseñada por corporaciones que «no miraban realmente a la ciudad en conjunto». Ahora, valora con prudencia el nuevo plan. -¿Puede decirse que se ha rediseñado la ciudad? -Yo no lo veo así. He mantenido desde siempre que las corporaciones anteriores diseñaron la ciudad sin mirarla. La idea de ciudad no existe como tal. Se van efectuando modificaciones y ampliaciones. Respecto a quienes piensan que León puede llegar a ser una ciudad moderna, me parece que hoy por hoy no tiene entidad suficiente. Se está zurciendo León, pero sobre una base mala porque no hay visión general de la ciudad ni de su alfoz. -¿Hay algún caballo de Troya escondido en el proyecto? -Hay que poner especial atención al uso de las viviendas sociales prometidas. Recuerdo que en Madrid se elaboraron planes muy avanzados para edificar miles de viviendas sociales, pero luego fueron puestas en venta añadiéndolas el precio de piscinas, pistas de tenis y otras instalaciones. A la vivienda social hay que darle un uso social. Aquél de Madrid fue un caso excepcional. -¿Qué novedad le merece más mérito de las que introduce el modelo propuesto? -El tirón fuerte del plan está en el impulso que se da la zona oeste de León. En este caso sí me parece que las líneas de la planificación están bien trazadas. Se ha realizado una previsión y numerosos estudios previos, además sin hacer propaganda. No se trata sólo de edificar un recinto ferial y un palacio de congresos en los terrenos de la azucarera, sino de la integración y soterramiento del ferrocarril. La corporación municipal ha demostrado que quiere que León crezca por el oeste, que el Bernesga deje de ser una barrera. El oeste de León es una opción con mucho futuro, y sin desplazar a los ciudadanos con menos. Aquí sí que se aprecia un tinte socialista y respetuoso. -¿Han sido escuchadas las alegaciones que presentaron al PGOU? -Unas sí y otras no. Pero estamos satisfechos. Siempre hacemos alegaciones, pero muy generales, para que se mejoren ciertos aspectos. Las conversaciones con el Ayuntamiento son muy fluidas y han agradecido nuestra batería de alegaciones.