El PP se reestructurará para crear un «gobierno en la sombra»
Mariano Rajoy se ha propuesto reestructurar el aparato organizativo de su partido. Lejos de una estructura pensada para controlar el funcionamiento interno, el presidente en ciernes ha optado por un organigrama destinado a presentarse ante la sociedad como un gobierno alternativo. Su principal característica: el nombramiento de seis secretarios ejecutivos, una suerte de ministros en la sombra coordinados por el secretario general, Ángel Acebes, que serán la cara y la voz del PP en las áreas de bienestar y política social; política económica y empleo; libertades públicas, seguridad y justicia; comunicación; política autonómica y municipal, y organización. Dentro de este nuevo esquema, quedan aún por perfilar algunas cuestiones. Entre ellas, qué ocurrirá con las tres vicesecretarías; un cargo meramente representativo que ostentan Jaime Mayor Oreja, Javier Arenas y Rodrigo Rato. En cualquier caso, el ex ministro de Economía abandonará en el congreso sus responsabilidades en el partido, incompatibles con la dirección del Fondo Monetario Internacional. Más atado ha dejado el todavía secretario general su otro gran reto: la ubicación de José María Aznar. Finalmente, será presidente de honor y depositario de todas las funciones que Rajoy decida delegar en él. A diferencia de Manuel Fraga, no podrá presidir las reuniones del partido a las que asista, pero puesto que será miembro del comité ejecutivo sí participará de la toma de decisiones de la formación. Así, Rajoy da al ex jefe del Ejecutivo una relevancia lógica, pero se cuida de posibles interferencias en sus tareas de liderazgo. El político gallego no quiere dar lugar a dudas sobre quién es el presidente de ese gobierno alternativo que pretende construir. Para ello hará que su cabeza sea bien visible y nadie, salvo él mismo (y los secretarios ejecutivos en temas específicos) ejercerá como portavoz. El nuevo papel de Acebes Con la nueva estructura organizativa perderá protagonismo Acebes, que dejará de hacer labores de portavoz para ocuparse de las responsabilidades de orden interno, la coordinación de los secretarios ejecutivos y los asuntos territoriales. Pese a todo, y al margen de esta menor proyección externa, el ex ministro del Interior mantendrá su peso específico en el partido. No en vano, seguirá siendo el número dos del partido y el segundo en la línea de poder. En un cuarto nivel, dependientes de los secretarios ejecutivos, habrá quince secretarios. Y en un plano paralelo a toda esta estructura se creará un Consejo Autonómico en el que estarán presenten todos los presidentes de comunidades autónomas o los presidentes regionales de la formación.