LA CUENTA ATRÁS
Revisadas las bolas, se echan cerrojos
Como cada noche anterior al sorteo, se hizo públicamente el examen y recuento de las bolas de los números y premios, que pudieron comprobar los asistentes que quisieron, previa petición y autorización del presidente. Finalizada la operación, se desalojó el salón y se aseguran con cerrojos interiores todos sus accesos, a excepción de la puerta del estrado, cuyas llaves quedan en poder de tres diferentes claveros. A las ocho y media de la mañana, media hora más tarde de la apertura del salón, se constituye la junta que preside y autoriza el sorteo y posteriormente, después de ser mostradas al público, las bolas se transportan mecánicamente en la tolva, donde se han depositado previamente, hasta el bombo.