García-Prieto y el presidente de la compañía vinculan los malos resultados económicos a las «trabas puestas por Aena»
La Diputación busca socios financieros para que Lagun Air no abandone León
El jueves se iniciará la cancelación de los vuelos si no se llega a un acuerdo entre las distintas partes

Uno de los cuatro aviones de Lagun Air, en la zona de estacionamiento del Aeropuerto de León
La primera vía de solución para que la compañía Lagun Air no cumpla su anuncio de abandono del aeropuerto de León -que se iniciará con la cancelación de vuelos a partir del día 6 de enero- fue bosquejada ayer por parte de la Diputación, que se compromete a buscar socios financieros para sofocar la situación económica de la compañía. El avance de intenciones sirvió de resumen al encuentro que mantuvieron el presidente de la administración, Javier García-Prieto, y el presidente del Consorcio aeroportuario, Juan Martínez Majo, con el rector de la sociedad, José Miguel Sáez Moreno, que incidió en el papel determinante como rémora de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) en el resultado negativo de sus cuentas de negocio. La problemática queda enmarcada a partir de este momento en dos parámetros que se solapan entre sí: el equipamiento del aeropuerto no satisface las necesidades de Lagun Air y los resultados del balance de final de año se encuentran por debajo de lo que preveían los dirigentes en su plan de actuación, lo que hace inviable su negocio por criterios económicos. Cruce de acusaciones La causa y el efecto enredan el resto de consideraciones -que mantienen en el aire los contratos de 62 trabajadores de Lagun Air- sobre si el tratamiento recibido es discriminatorio o cumple con lo establecido. Sáez Moreno trasladó ayer a sus interlocutores la constancia de que Aena ha desoído las peticiones para la ampliación del horario de llegadas hasta las 23.00 horas, la cesión de un espacio para la instalación de un hangar en el que resguardar los aviones y la instalación de depósitos para el suministro de combustible, entre otras reivindicaciones menores. Como receptor, García-Prieto afirmó que «es gravísimo que el aeropuerto de León, consecuencia de la tarea política de las instituciones, pueda llegar a esta situación porque una administración esté bloqueando de forma injustificada su desarrollo», para lo cual citó como responsables en orden ascendente a «Aena, el Ministerio de Fomento y el Gobierno de Zapatero». En el bando de Aena, sus responsables mantienen que se cumplen los plazos establecidos para cada uno de los requerimientos, entre los que se incluye la ampliación de la pista hasta los 2.100 metros y la dotación del sistema ILS para el aterrizaje asistido, y aluden a una falta de planteamiento económico sobre criterios reales el desfase entre el debe y el haber. La visita esta semana del director de aeropuertos españoles, Javier Marín, intentará dejar pautados todos los plazos para la instalación de los servicios, así como aclarar el cruce de denuncias sobre falta de atención y presunto trato discriminativo que enarbolan los responsables de Lagun Air como una de las causas de su intención de cesar la actividad. La disposición de las partes reunidas ayer abre un hueco para retrasar esta decisión -que desembocaría con el abandono de las instalaciones el día 15 de diciembre- gracias a la inyección monetaria de agentes que pudieran hacerse con la totalidad o parte del capital financiero, en cuya búsqueda ya trabaja la Diputación Provincial ya que según aclaró García Prieto «prevalecerá el criterio de rentabilidad». «En la decisión de la empresa prevalecerá el criterio de rentabilidad económica» JAVIER GARCÍA-PRIETO, presidente de la Diputación Provincial