Interior no cree que se puedan reunir un millón de personas, como persiguen los convocantes
La AVT y el PP quieren sacar a la calle más gente que con Irak y el 11-M
Es la primera vez que una manifestación tendrá un servicio interno de protección

Gregorio Peces Barba se desmarca de la manifestación
La Asociación de Víctimas del Terrorismo quiere que la de hoy sea la mayor manifestación desde las multitudinarias convocatorias contra la guerra de Irak y las movilizaciones tras la masacre del 11-M. La AVT sabe que contará con la ayuda de toda la logística del Partido Popular, que no ha escatimado esfuerzos para que sus militantes y simpatizantes contribuyan a conseguir el ambicioso objetivo que se ha marcado la asociación: sacar a un millón de personas a las calles de Madrid para forzar al Gobierno a replantearse su propósito de dialogar con ETA si abandona las armas. La vicepresidenta del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, confirmó ayer que ni un solo miembro del Gobierno acudirá a la manifestación. Sí habrá, por el contrario, una vasta representación oficial de las instituciones locales y regionales de todo el país gobernadas por el PP. Ayuntamientos y ejecutivos autonómicos populares han hecho llamamientos a la participación en la marcha contra la negociación con ETA. No en vano, varios de los 550 autobuses (nueve de ellos procedentes del País Vasco) que este sábado llegarán a Madrid con cerca de 20.000 manifestantes están fletados por agrupaciones del PP, el único partido que ha movilizado a sus bases para participar en la protesta. Junto a la plana mayor del PP -incluidos Mariano Rajoy y José María Aznar- se manifestarán los representantes de medio centenar largo de colectivos y asociaciones que se han adherido a la convocatoria, entre ellos: Foro de Ermua, Covite, Fundación Miguel Ángel Blanco, Fundación Gregorio Ordóñez, la Confederación Española de Policía, la Asociación Unificada de Guardias Civiles o el colectivo Manos Limpias. No estarán en las calles de Madrid ni Gregorio Peces-Barba ni algunos destacados colectivos de damnificados del terrorismo como la Asociación de Víctimas del 11-M que preside Pilar Manjón o la ACVOT, la más importante organización de víctimas de Cataluña y que agrupa la mayoría de damnificados del atentado de Hipercor, el más grave perpetrado por ETA. 500 policías La Delegación del Gobierno en Madrid, que ha pactado con la AVT el recorrido de la manifestación para evitar en la medida de lo posible incidentes, va a desplegar cerca de 500 policías nacionales, la mayoría miembros de la Unidades de Intervención (UIP, antidisturbios), aunque también habrá efectivos de los servicios de Información para localizar posibles alborotadores que pretendan reventar el evento. Se trata de un dispositivo de seguridad similar al de las grandes manifestaciones en Madrid contra la guerra de Irak del 2003. Un despliegue mucho mayor que el establecido el pasado 22 de enero durante la última manifestación de la Asociación de Víctimas del Terrorismo en contra de la excarcelación de miembros de ETA y en la que se produjeron diferentes incidentes, entre ellos la agresión al ministro de Defensa José Bono. La Policía Municipal tiene previsto enviar a la zona a unos 150 agentes para controlar el tráfico, mientras que los propios organizadores completarán el despliegue de seguridad con un 500 voluntarios. Es la primera vez que una manifestación de víctimas del terrorismo contará con un denominado «servicio interno de protección». La vicepresidente primera del Ejecutivo, que hizo un llamamiento a la responsabilidad, aseguró estar convencida de que la manifestación «va a transcurrir por cauces de normalidad y respeto, de manera libre y pacífica». 200.000 como mucho Pese al gran despliegue de seguridad previsto por la Delegación del Gobierno, el Ministerio del Interior no cree, ni mucho menos, que la manifestación congregue al millón de personas que pretende la AVT. Su convocatoria del pasado mes de enero apenas superó las 30.000 personas. Los cálculos extraoficiales que baraja el departamento que dirige José Antonio Alonso apuntan que unos 200.000 manifestantes cubrirán los casi dos kilómetros de la marcha por la calle Príncipe de Vergara, un recorrido atípico en las manifestaciones en Madrid. La AVT ha elegido un camino plagado de símbolos: partirá a las 18.00 horas con una ofrenda floral en la Glorieta de López de Hoyos, en la que ETA asesinó el 21 de junio de 1993 a cinco militares y dos civiles; concluirá con otro homenaje floral en la Plaza de la República Dominicana, donde mató a doce guaridas civiles el 14 de julio de 1986. «No represento a las víctimas, soy el representante del Gobierno para atenderlas» GREGORIO PECES BARBA Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo