Gallardón afirma que la capital no perdió nada en Singapur y «acreditó la viabilidad del proyecto»
«Madrid albergará unas Olimpiadas»
CAMPOS
Un silencio sepulcral invadió a la delegación española cuando conoció su eliminación en tercera ronda. Decepción, cabezas gachas, palmadas de ánimo de Rodríguez Zapatero al alcalde Ruiz-Gallardón, lágrimas en los ojos de Feliciano Mayoral y cara de circunstancias también en la Reina. Tristes por el fin de trayecto olímpico, al menos momentáneo, los miembros de la candidatura regresaron al lugar de autos para conocer el veredicto final. Entonces, la frustración derivó en una mezcla de orgullo y malestar. Era un motivo de celebración haber superado a todas las superpotencias rivales en la segunda votación, pero resultaba desalentador que ningún apoyo de Nueva York recalase luego en Madrid. Sorprendió sobre todo a los inexpertos en materia olímpica, pero no al consejero delegado de la candidatura, sabedor de que tanto París como Londres temían enfrentarse a Madrid en la batalla final. Una hora después, Ruiz-Gallardón, tomó la palabra. Lo hizo acompañado por Mayoral, Manuel Cobo, vicealcalde de Madrid y portavoz del PP en al Ayuntamiento, y las líderes de PSOE e IU en la capital, Trinidad Jiménez e Inés Sabanés, respectivamente. Tras felicitar al ganador, a las nueve ciudades que iniciaron la carrera, y agradecer todos los apoyos, reiteró su confianza olímpica en Madrid. Tras despertar bruscamente de un sueño, intentó comenzar otro. Por supuesto, dejó claro que esta derrota, digna y orgullosa, no le hace replantearse la posibilidad de dejar la alcaldía. «Madrid no ha vencido pero no ha perdido nada. No ha sido un esfuerzo inútil. Ha ganado y mucho. Ha descubierto la unión de sus políticos, un proyecto magnífico y ha conocido unos resultados que nos hacen sentir orgullosos», subrayó. «Sabemos contra quien competíamos y la forma más fácil de no perder hubiese sido retirarnos. Pero teníamos fuerzas y argumentos y hemos construido el mejor proyecto, más lejos de lo que permite la capacidad humana», remarcó a continuación. A juicio de Ruiz-Gallardón, Madrid «fue líder en la segunda votación, no llegó a la final por sólo dos sufragios, recibió un reconocimiento extraordinario y acreditó la viabilidad del objetivo». No tuvo dudas al afirmar que «será una ciudad que albergará los Juegos». La incógnita es si se presentará a la próxima elección, que con toda probabilidad no tendrá como destino Europa, o esperará hasta 2020. «Debemos meditarlo tranquilamente pero no podemos dejarlo para más allá porque el activo conquistado no puede dilapidarse por falta de acción». Y reveló que si La Habana o Río de Janeiro hubiesen pasado el corte y ganado al final, este mismo miércoles hubiera anunciado oficialmente la candidatura para 2016. Un silencio eterno tras conocer la eliminación La delegación oficial de la candidatura de Madrid 2012 recibió con un largo silencio de decepción y desánimo la eliminación. Según el testimonio de algunos de los presentes, Gallardón permaneció en silencio y con cara de circunstancias, mientras que su lugarteniente, Manuel Cobo, fue el más expresivo al llevarse las manos de la cabeza en el momento en que se comunicaba la elección. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fue, junto a Cobo y al presidente del PP, Mariano Rajoy, uno de los primeros en acercarse hasta Gallardón para darle ánimos y felicitarle por el trabajo hasta la fecha.