Diario de León

| Perfil | Juan María Atutxa |

De?«azote»?de ETA?a imputado por defender?subrazo político

PSOE y PP pasaron de considerarle el «nacionalista bueno» a acusarle de defender los intereses de ETA en el Parlametno vasco

LEANDRO

LEANDRO

Publicado por
Gonzalo Bareño - redacción | madrid
León

Creado:

Actualizado:

Juan María Atutxa Mendiola (Areatza-Villaro, Vizcaya, 1941) posee una sorprendente biografía política. Pasó de ser el único político del PNV admirado por el PP y el PSOE por su firmeza frente a ETA en la cartera vasca de Interior a convertirse en el hombre más vilipendidado por estos dos partidos por su falta de equidad como presidente de la Cámara vasca. En sentido inverso, ha pasado de ser «sospechoso» en el PNV por su colaboración con los ministros de Interior españoles a convertirse en un símbolo para el partido. Perdida la batalla de la presidencia de la Cámara vasca, el PNV le regala ahora nada menos que la presidencia de la Fundación Sabino Arana, algo equivalente a ser el guardián de las esencias del nacionalis-mo vasco. Con los únicos que siempre se ha llevado mal Atutxa es con Batasuna y sus múltiples marcas políticas. Se enfrentaron a él por su acoso a ETA y todavía hoy se lo hacen pagar negándole la presiden-cia del Parlamento. Colaboración con Interior La vocación política de Atutxa fue tardía. Antes de entrar en ella en 1983, dedicó veinte años a trabajar en la banca. En 1991 era ya consejero de Interior. De su compromiso contra ETA en aquella etapa da idea el hecho de que la banda haya intentado asesinarle en diez ocasiones, la última en el 2000. Colaboró intensamente con los responsables de Interior socialistas e incluso en un principio con Jaime Mayor Oreja cuando éste ocupó la cartera tras la victoria del PP. Pero en 1997 se produjo un giro considerable en su relación con el Gobierno de Madrid. Una fuerte polémica en torno a la seguridad de los concejales del PP en el País Vasco supuso su ruptura con Mayor Oreja y, en cierto modo, su ingreso en el ala más dura del PNV, en la que nunca había militado. Atutxa llegó a anunciar entonces el abandono de la política, pero recapacitó. En 1998 fue elegido presidente del Parlamento vasco, todavía con el apoyo del PSE y el PP, aunque no de Batasuna ni de IU. Desde entonces, sus enfrentamientos con el PSE y el PP han sido continuos, con el plan Ibarretxe y la ilegalización de Batasuna como telón de fondo. Atutxa llegó a expulsar de la Cámara al portavoz del PSE Rodolfo Ares, que luego le tachó de «reyezuelo». Al portavoz del PP Carlos Iturgaiz no sólo le expulsó sino que le prohibió volver durante tres sesiones. Su final político ha sido amargo. El rencor de Batasuna, canalizado ahora a través del PCTV, y la negativa a apoyarle del PP y el PSE le impidieron reeditar el pasado mes de mayo la presidencia del Parlamento vasco, en donde le hubiera gustado retirarse. Y su empecinamiento en no cumplir la orden del Tribunal Supremo de disolver el grupo Socialista Abertzaleak (sucesor de Batasuna) le hará sentarse próximamente en el banquillo acusado de desobediencia y con una petición de dos años de inhabilitación. Ahora, le espera su puesto en la caja de ahorros BBK (18 años en excedencia) y la tarea de vender la imagen y las ideas de Sabino Arana. Trabajo no le va a faltar. Abandona la vida política el parlamentario vasco más votado, vilipendiado por la oposición, pero que no ha perdido un ápice de popularidad entre las bases del PNV, como se comprobó en el último Alderdi Eguna (día del Partido) del pasado día 25, cuando fue el más aplaudido. Cerca ya de la jubilación, vuelve a la BBK, la caja de ahorros de Vizcaya, y quizás presida la Fundación Sabino Arana, vinculada al PNV, lejos, en cualquier caso, de los puestos «de las más alta responsabilidad» que le auguró el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, cuando no pudo ser reelegido como presidente de la Cámara.

tracking