Diario de León

La noche resultó ser una larga espera para la prensa en la que no paró de llover

La Casa del Rey informó del nacimiento enviando mensajes al móvil

Cientos de periodistas acreditados recibieron la noticia frente a la clínica Ruber

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Paloma Abejón - redacción | madrid
León

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Fue emotivo pero sí efectivo. Cinco mensajes SMS anunciaron ayer a los cientos de periodistas que aguardaban a la puerta de la clínica Ruber Internacional el na-cimiento de la infanta Leonor. Pasadas las ocho de la tarde del domingo, un mensaje avisaba del traslado de la Princesa de Asturias a la clínica Ruber. Decía textualmente: «Prensa Zarzuela: La Princesa de Asturias ingresada en la clínica Ruber». Un segundo mensaje, en torno a la 1.17 horas ya del lunes, certificaba que el ingreso era «para dar a la luz». Alrededor de las 2.30 horas un nuevo pitido en los teléfonos confirmaba el nacimiento de la pri-mogénita: «La Princesa de Asturias acaba de dar a luz a una niña». Finalmente, a las 4 de la madru-gada otro mensaje informaba del nombre de la futura Princesa de Asturias: Leonor, y un mensaje más, a las cinco, señalaba que en media hora el Príncipe Felipe daría la esperada rueda de prensa. La noche fue muy larga a las puertas de la clínica Ruber Inter-nacional. Llovió sin parar durante buena parte de la noche y los cientos de periodistas acreditados para cubrir el feliz acontecimien-to tuvieron que guarecerse en una carpa instalada por una agencia de noticias y en un cercano bar del club de balompié Nuestra Señora de Luján. Sanción al bar Precisamente los encargados del bar, que atendieron toda la noche tanto a periodistas como geos y personal de seguridad, vieron «recompensados» sus desvelos con una multa del Ayuntamiento por haberse excedido en su horario. Afortundamente, Luis y Elisa, que a última hora ya despachaban boca-dillos de tortilla en pan de molde. El mismo domingo, a pesar de la lluvia, cientos de curiosos acudie-ron ya a la puerta del hospital para mostrarle a los Príncipes su cariño. Ana, una madrileña de 45 años, fue la primera en llegar con un regalo para el bebé, una trajecito en blan-co y rojo «porque el Príncipe es del Atlético de Madrid y además vale tanto si es niño como si es niña». Desde primeras horas de la ma-ñana del lunes, decenas de regalos enviados desde todo el territorio español comenzaron a llegar a la clínica. La primera cesta que lle-gó fue una canastilla enviada por Miguel Primo de Rivera y la trajo el botones de una empresa vestido a la antigua usanza. Decenas de flores y muñecos de peluche fueron desfilando a lo largo de toda la mañana como presentes para la recién nacida.

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