El jefe de Bomberos asegura que el fuego no se puede extinguir «ni asfixiar» y es necesario esperar a que se consuma por sí solo
El incendio del vertedero de neumáticos podría continuar activo casi una semana
Llamas de casi 50 metros de altura y 300.000 neumáticos quemados dan una idea de la magnitud

Los bomberos sólo pudieron poner los medios para evitar que se extendiera y esperar a que se consuma
El incendio que comenzó el pasado jueves en un vertedero ilegal de neumáticos en Castrillo de la Ribera podría continuar activo, aunque ya está controlado, durante casi una semana, según informó ayer el jefe de los bomberos del Ayuntamiento de León, Álvaro Rodríguez. Cerca de quince bomberos trabajan desde las 21.30 horas del jueves en la finca, de casi 16.000 metros cuadrados de extensión, para intentar extinguir las llamas, aunque consideran que esta es «una labor necia» ya que «el fuego no se puede axfisiar» y es necesario esperar a que se consuma por sí mismo. Durante la noche de ayer se anegó la finca con agua del pantano del Porma para acelerar el proceso. El director de Calidad Ambiental de la Junta de Castilla y León, Juan Antonio Ruiz, apuntó ayer que el humo que surge de la combustión de los neumáticos «tiene características tóxicas», pero que si hay buena dispersión se reducen considerablemente». Ruiz destacó que el principal componente tóxico que emiten los neumáticos en llamas son hidrocarburos aromáticos, de los que no se han detectado «niveles preocupantes». A pesar de ello, una unidad móvil se ha desplazado hasta el municipio de Villaturiel para analizar la contaminación del aire, «ya que el efecto más trascendete para las personas es el humo», declaró Ruiz. Los resultados de los análisis no se conocerán hasta hoy. En el incendio se han carbonizado cerca de 300.000 neumáticos que estaban apilados y amontonados en pozos. Dos camiones de bomberos se desplazaron hasta Castrillo, que estuvieron apoyados por un camión de la Junta y otros dos más del Ayuntamiento de Villaturiel. Los bomberos señalaron que las llamas llegaron a alcanzar los 50 metros de altura durante la primera noche. A última hora de ayer, el jefe de los Bomberos declaró: «El asunto no tiene buen color, aunque se está quemando menos que por la mañana». Un helicóptero de la Junta colaboró en las tareas de extinción durante la tarde, lo que ayudó a sofocar bastante las llamas producidas en la parte superior de las pila de neumáticos. «El helicóptero echa agua rápidamente y ayuda mucho, pero el problema es que es el incendio es muy grande», aseguró Rodríguez. A pesar de que el fuego está totalmente controlado y que es imposible que se extienda a las fincas aledañas un retén de bomberos hará guardia en la zona para controlar le vertido de agua procedente del pantano del Porma.