Los reclutas nutrían las filas de la red iraquí de Al Qaida, liderada por el jordano Al Zarqawi
Desarticulada una red que reclutaba suicidas para luchar en Irak
La Policía detuvo a a 20 presuntos «yihadistas» en Cataluña, Madrid y País Vasco
La policía nacional y la Guardia Civil desarticularon este martes la célula terrorista que podría haber captado y enviado a Irak a uno de los dos suicidas que el 12 de noviembre del 2003 atentaron contra la base de los carabinieri en Nasiriya , acción que concluyó con la muerte de 19 italianos y 9 iraquíes. La redada desatada ayer en Cataluña, Madrid y el País Vasco es fruto de las informaciones del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y de los SISMI (los servicios secretos militares italianos). Veinte supuestos terroristas islámicos dedicados a la captación de mártires fueron detenidos durante la madrugada de ayer en dos operaciones simultáneas denominadas «Chacal» y «Camaleón-Génesis». Son quince ciudadanos marroquíes, tres españoles, un turco y un argelino. El grueso del operativo conjunto se centró en la localidad barcelonesa de Villanueva y Geltrú, donde fueron arrestados 16 de los sospechosos. Otras tres personas fueron capturadas en Madrid y un último activista fue detenido en Lasarte (Guipúzcoa). Además de las detenciones, los funcionarios practicaron una veintena de registros en domicilios y comercios, todos ellos ordenados por los dos jueces de la Audiencia Nacional que coordinaron el operativo: Fernando Andréu, que instruye la investigación «Chacal» realizada por la Guardia Civil, y Fernando Grande Marlaska, que se ocupa de la investigación «Camaleón-Génesis» del Cuerpo Nacional de Policía. Núcleo duro La Guardia Civil fue la encargada de detener al núcleo duro de la red terrorista en Villanueva y Geltrú: siete marroquíes y un español. Entre los magrebíes arrestados está el líder de la célula, Mohamed Mrabet Fahsi, su hermana y el imán de la única mezquita de la localidad barcelonesa, Moha-med Samadi. Mohamed Mrabet Farsi, según la investigación, creó la célula catalana a mediados del 2003 como parte de la estructura del Grupo Islamista Combatiente Marroquí (GICM), la organi-zación terrorista que perpetró la masacre del 11-M. El ministro del Interior, José Antonio Alonso, explicó que el grupo se dedicaba desde entonces a «la captación, reclutamiento y apoyo logístico a las redes de Eenvío de terroristas suicidas a Irak», a los que mandaba a través de Jordania y Siria. La Guerra Santa Entre los primeros muyahidines que este grupo alistó para la guerra santa estaba un argelino que en noviembre del 2003 participó en el atentado de Nasiriya. Este mismo grupo envió a Irak a otros magrebíes. Los investigadores han detec-tado que a mediados del 2004 un grupo de marroquíes que Mrabet Fahsi había enviado a Irak fue interceptado en Siria cuando viajaba de vuelta a a España. Las autoridades de Damasco terminaron por deportar a los muyahidines a su país de origen después de haber servido en Irak durante meses a las órdenes del jefe de Al Qaida en Irak, Abu Musab al Zarqawi, dentro de la organización Ansar al Islam. El grupo de Mrabet Fahsi financiaba los viajes de los «mártires» a través de varios negocios legales. Regentaba una carnicería islámica llamada «Alhambra» y otras tiendas en la comarca catalana de Villanueva. Las finanzas de esta estructura terrorista desarticulada ayer estaban protegidas por un complejo sistema de las denominadas empresas pantalla.